Desde el Ayuntamiento de Gijón prepotencia e impunidad es el mensaje de la alcaldesa Felgueroso y del concejal Vilabrille hacia el Colegio Jovellanos, su Claustro, Director y AMPA

Algo tan trivial como es resolver el recreo -provisional- de los 260 niños de un Colegio Público, el Jovellanos, se está convirtiendo en poco menos que en un asunto de Estado. Meses ya con el mismo tema pero los engaños y las contradicciones del Ayuntamiento ponen en entredicho la capacidad real de los responsables municipales para resolver algo tan simple cuando, con un problema tan elemental, se están ahogando por su manifiesta incompetencia; resultando , además, un deterioro de la Enseñanza Pública, cuando no su destrucción.

Asturbulla

Toda una montaña de un grano de arena, aunque bien es cierto que la torpeza y la incapacidad no es ningún delito y, por ello, nada más lejos, como es obvio, pedir responsabilidades. En todo caso sólo cabría pedir la destitución inmediata de los inoperantes, como lo son la alcaldesa y su concejal de enseñanza pero, ni esto siquiera está al alcance de los afectados ni tampoco de los ciudadanos en general, todo se fía a la plutocracia de unas elecciones que nada cambian.

El “insuperable” problema viene ocasionado porque debido a unas obras que afectan al patio de recreo del Colegio Público Jovellanos, es necesario desplazar 200 metros -un recorrido que dura 3 minutos- a los niños a algún lugar próximo que sustituya, provisionalmente, al patio de su Colegio (105 infantiles de 3 a 5 años y de primaria 155 de 6 a12 años)

Pero, todo esto que es tan elemental, está sirviendo para sacar a la luz del día la realidad de la clase política del Ayuntamiento de Gijón y el estilo prepotente y de impunidad con que operan ante estas nimiedades y, de paso, dinamitar la escuela Pública. Cargan toda su artillería -con los peores modales- sobre un modesto Colegio Público y sobre los que son institucionalmente responsables sin el más mínimo respeto hacia su cargo, profesionalidad e incluso representatividad, como lo son tanto los 25 profesores que forman el Claustro, su Director como la propia asociación AMPA (Asociación de Madres y Padres de Alumnos)

Pero la alcaldesa y su subordinado concejal -no por ello menos responsable- a falta de razones, embisten con descalificaciones personales hacia su Director, Mario Suárez, acusándolo de “protagonismo”, de “utilizar” a los niños y, por si ello fuera poco, con amenazas más o menos veladas, pero que en realidad son verdaderas amenazas. Y, hay algo más y más grave, el Director del Colegio, elude conceder entrevistas y, ni siquiera, dar explicaciones, algo que hasta ahora no ha sido lo habitual y que no responde a la realidad de la situación ni de las posiciones que con unanimidad mantienen los 25 profesores que componen el Claustro del Colegio. Sin hacer malabarismos ni arriesgarse en conclusiones precipitadas o temerarias, todo esto esconde que al Director le han prohibido -terminantemente- realizar ninguna declaración ni conceder entrevista alguna.

Detrás de la prohibición, necesariamente, está algún tipo de amenaza o de represalia y no hace falta ser ningún lince para saber que la alcaldesa y su fiel concejal con los enlaces que ambos tienen con su propio PSOE, en la Consejería o en el Gobierno autonómico, son más que suficientes para enmudecer a cualquiera; medios, estilo y voluntad les sobran para ello. Nada se lo impide, o al menos eso creen, cuando no consideran necesario respetar dentro del juego democrático a la asociación AMPA, al Claustro y a su Director que para algo están, aunque sólo sea por lo que institucionalmente representan.

La “guerra” por un patio de recreo para los niños de un Colegio Público que el ayuntamiento ha montado, sin que nadie sepa bien porqué, -aparte de por ineptitud, prepotencia o ambas cosas- ha concitado el apoyo de varias organizaciones como SUATEA, Ateneo Obrero, Cultural Gijonesa, Sindicato de Estudiantes, CSI, CCOO, MSEP y FAPAS-Xixón.

En esta situación, considerada por la mayoría de estas organizaciones como de atropello, amenaza y coacciones al Colegio, han iniciado ya algunos acuerdos en cuanto a las acciones y movilizaciones a seguir en apoyo del Colegio. Lo más probable, parece ser, es que se reflejen en la calle, sin que hasta este momento sea posible concretar más detalles.

En juego está algo más que el recreo de unos niños, que ya es importante, sino también el talante democrático, o no, de la alcaldesa Felgueroso y de su fiel concejal Vilabrille, que hasta el momento ha sido y se mantienen más en la prepotencia y el abuso sin más argumento que la descalificación personal, la amenaza y la prohibición de expresarse.

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