¿Multilateralismo post-pandémico? O Estados Unidos solo

El orden internacional, basado en la Pax Americana tras la II Guerra Mundial, consolidó su poder económico y estableció el orden político mundial a través de instituciones como la ONU y sus agencias especiales: FMI, BM, OMC,...

 

El presidente de EEUU, autodefinido como el "hombre de los aranceles", emprendió una agresión directa a las organizaciones multilaterales responsables de preservar la paz y la coexistencia entre las naciones y el orden económico internacional. Tras cuatro años en el cargo, ha debilitado el orden multilateral sin ninguna alternativa. ¿Cuál es el escenario de las relaciones internacionales si esta tendencia a la desarticulación continúa? Las relaciones internacionales se acercan a un punto crítico.

 

El orden internacional, basado en la Pax Americana tras la Segunda Guerra Mundial, consolidó su poder económico y estableció el orden político mundial a través de una estructura de instituciones multilaterales como la ONU y sus agencias especiales: el FMI, el Banco Mundial, el GATT (más tarde la Organización Mundial del Comercio, OMC), "brazos extendidos" de su política exterior. El Presidente de EEUU y su equipo ignoraron esta orientación de la política exterior y destruyeron muchos de sus cimientos.

 

En términos comerciales, casi inmediatamente después de su investidura, frenó las negociaciones del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) y, poco después, el Acuerdo de Comercio e Inversión Transatlántico (TTIP) con la Unión Europea, iniciados durante la administración Obama. A principios de 2018, anunció una serie de aranceles sobre las lavadoras y los paneles solares de forma unilateral y, más tarde, sobre el acero y el aluminio. A mediados de 2018, con el argumento del comercio injusto y los abusos arancelarios, impulsó una guerra comercial con China. A finales de ese año, concluyó la renegociación de un nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte con el Canadá y México, pero continuó con amenazas de nuevos aranceles.

 

El marco multilateral de la OMC ha sido boicoteado, desde septiembre de 2018, al frenar el proceso de renovación del cuerpo de jueces del órgano de solución de controversias. Desde finales de 2019, con la finalización del mandato de los jueces, el órgano no puede resolver litigios (ver). Finalmente, en mayo de 2020, el Director de la OMC, Roberto Azevedo, presentó su renuncia a la Organización, para unirse a la multinacional Pepsico. La OMC se convirtió en una institución sin cabeza, ni cuerpo de arbitraje.

 

En materia militar, el gobierno estadounidense ha expresado su desdén por los acuerdos internacionales y las organizaciones multilaterales; se ha pronunciado en contra de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y manifestado su deseo de retirarse. En 2018 dejó el Plan de Acción Integral Conjunto, conocido como el Acuerdo Nuclear Iraní, que comprometía a Irán a eliminar sus reservas de uranio y a no construir nuevos reactores. En 2019 se marchó del Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio, con Rusia que desde 1987 limitaba los tipos de armas que podían desarrollar. También, en 2020, se quitó del Tratado de Cielos Abiertos, que permite los vuelos de vigilancia aérea sobre el territorio de los 35 países signatarios y promueve la transparencia en las fuerzas y actividades militares.

 

Por otra parte, en 2017, renegó del Acuerdo de París, donde se comprometió a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y a tomar medidas para mitigar el cambio climático en el ámbito del desarrollo y el medio ambiente. Ese mismo año, se apartó de las conversaciones en las Naciones Unidas para el Pacto Mundial sobre Migración, que buscaba la cooperación en la gestión de la migración y el refugio, porque violaba su soberanía. Ese mismo año, debido al reconocimiento soberano de Palestina, abandonó la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y, por la misma razón, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDHNU).

 

Recientemente, en medio de la crisis sanitaria mundial causada por el COVID19, volvió a dar la espalda al orden multilateral. Anunció su abandono de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la retirada del personal médico y el cierre de las oficinas regionales vinculadas a la OMS, por supuesta corrupción en la Organización y encubrimiento a China sobre la gravedad de la pandemia. Poco después, se negó a participar en el Servicio de Acceso Mundial a las Vacunas para COVID19 (Covax), que busca la cooperación para desarrollar, producir y distribuir equitativamente la vacuna, debido a que la OMS lo coordina.

 

El abandono y la confrontación con las instituciones multilaterales ha debilitado el orden mundial. Ante la más grave crisis económica del capitalismo y una crisis sanitaria mundial no resuelta, la cooperación internacional tiene que avanzar sin EEUU, o incluso a pesar de éste. El punto crítico para el multilateralismo no son sólo las elecciones a la Presidencia EEUU, el próximo noviembre. El horizonte del multilateralismo de la Pax Americana está por terminar y busca ser reemplazado por un orden unilateral directamente dirigido por ellos. Al contrario, frente a esta crisis multifacética, se ha iniciado una nueva era de cooperación y relaciones internacionales con estructuras diferentes, nuevas fuerzas económicas y la importante implicación de China con otras economías emergentes.

 

- Armando Negrete, Técnico Académico, Instituto de Investigaciones Económicas, miembro del obela.org

https://www.alainet.org/es/articulo/208944
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