La guerra del recreo: los alumnos del Colegio Jovellanos no irán al patio del Cabrales hasta que se garantice su seguridad

Asturbulla.- La alcadesa dice que los niños han sido "utilizados", poniendo así de manifiesto el poco respeto que le merece la profesionalidad del claustro y la preocupación de los padres (Capaces de utilizar a su hijos...)

 

LNE

Se enquista el conflicto del Colegio Jovellanos. La comunidad educativa del centro suspende los recreos hasta que el Ayuntamiento no garantice la seguridad de los traslados al patio del Colegio Cabrales. El sindicato ANPE afirma que la calle de la Merced debería ser el nuevo escenario. El equipo de gobierno alertó ayer sobre el hecho de llevar a los niños hasta el Cabrales sin medidas de seguridad.

Llueve sobre el Colegio Jovellanos. Y la lluvia no sólo cayó durante la jornada de ayer, que lo hizo, y en cantidades importantes, especialmente a las once de la mañana, cuando los alumnos tenían que salir al recreo. El chaparrón cae desde que se inhabilitó el patio, a finales del año pasado, por la ejecución de las obras de ampliación y reforma integral del centro. La decisión de trasladar los recreos al Cabrales, que nació del Consejo Escolar celebrado el pasado 29 de septiembre, se convirtió en una solución provisional que ha alimentado la polémica por las medidas de seguridad de los traslados. La consecuencia es que los escolares no podrán salir al recreo hasta nueva orden. Llueva, nieva o haga sol.

Mario Suárez del Fueyo, director del Jovellanos, compareció ayer para explicar que los alumnos no saldrán al recreo hasta que la Consejería de Educación y el Ayuntamiento de Gijón no garanticen las suficientes medidas de seguridad para realizar los traslados al colegio Cabrales. «El acuerdo alcanzado con el Ayuntamiento y la Consejería era que la Policía debería cortar el tráfico durante cinco minutos en la calle Casimiro Velasco y en los cruces de San Bernado y Cabrales, para facilitar el paso de los niños», arguyó Suárez. Con esta medida se quiere evitar que caminen por unas aceras «muy estrechas, que, en algunas zonas, están en obras», añadió.

El director del centro indicó que la situación detonante de la suspensión de los recreos explotó el pasado lunes. A las once menos cinco de la mañana, cuando los escolares de Primaria se dirigían al Colegio Cabrales, agentes de la Policía Local intentaron evitar que se desplazasen por la carretera. Se negaron a cortar el tráfico para realizar un traslado seguro y trataron de obligar a los niños a transitar por las aceras. Un agente amenazó verbalmente a Mario Suárez del Fueyo cuando éste le intentó explicar la dificultad de caminar con niños de tres a cinco años.

«Intentamos hablar con la Consejería y con el concejal de Educación, Justo Vilabrille, que nos dijo "es lo que hay", con el argumento de que la Policía hace lo que estima oportuno para garantizar la seguridad», declaró Suárez. La dirección y la asociación de padres están muy molestos con esta situación, después de haber alcanzado una solución provisional. «Estamos atónitos, porque estaba todo hablado, y ahora toman una decisión de manera totalmente inopinada», afirmó el director del Jovellanos. «Que esto pase ahora es totalmente inasumible», añadió, para reiterar la voluntad de su colegio de no volver a sacar a los niños al recreo hasta que se les garantice la seguridad total.

Ayer el sindicato independiente de la enseñanza pública ANPE propuso que la calle de la Merced sea el nuevo escenario de los recreos. «Para garantizar la seguridad de los niños se podría desarrollar el recreo en esta calle, que estaría protegida por cuatro vallas de seguridad desmontables», defendió Paco Redondo, representante de esta agrupación en el Consejo Escolar municipal. Ante la imposibilidad de mantener la carpa en la calle de Francisco Tomás y Valiente por las obras de construcción de un «parking» subterráneo en El Parchís y los problemas del traslado al Cabrales, ANPE opta por la Merced, porque «mantener la situación actual no es sostenible, ya que perjudica a los alumnos y a la imagen de la escuela pública».

Por su parte, el concejal Santiago Martínez Argüelles, como portavoz del gobierno municipal, afirmó ayer que hay tres agentes de la Policía Local para «velar por la seguridad de los niños», y advirtió de que «no vamos a permitir que se ponga en riesgo la seguridad de los niños; vamos a ser firmes, ya que no podemos admitir que la seguridad de los niños esté en riesgo». El portavoz del gobierno municipal reiteró que el Ayuntamiento pone a disposición de los escolares la Merced.


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