Elecciones en EEUU: el futuro incierto del partido demócrata

Introducción

Las elecciones en Estados Unidos en 2016 fueron una batalla política. Una batalla que aún no ha concluido, una batalla marcada por la crisis entre las oligarquías, que son los principales actores económicos y políticos en Estados Unidos.

Esta crisis y puja de poder entre los actores financieros abrió nuevos cauces para la política internacional de Estados Unidos y, en general el actor más debilitado fue el globalismo unipolar. Esta batalla política estaba en un marco de una crisis al interior del unipolarismo financiero, que el Brexit – en tanto derrota del globalismo en Gran Bretaña y en la Unión Europea- expresó y potenció haciéndolo mundial.

La crisis tuvo su momento clave en las elecciones de EEUU, donde cuatro de los grandes actores que disputaban la presidencia en 2016, tres eran fracciones distintas de la oligarquía financiera y sólo una expresaba a los sindicatos y trabajadores ( Bernie Sanders).

En los demócratas la oligarquía financiera globalista y el Estado Profundo (Deep State) dominaba y domina el Partido encarnado en figuras como los Clintons y los Obamas.

Pero este poder sería desafiado por el movimiento de trabajadores organizados y desde los barrios urbanos pobres, que se expresan políticamente en Bernie Sanders. Esta fracción del partido tuvo todas las condiciones para ganar las internas Demócratas en 2016 y nuevamente en 2020, pero el aparato financiero-electoral “operó” para que en las elecciones internas indirectas Sanders fuera derrotado y con ello, las expectativas de quienes se identifican con su programa.

En cambio en el Partido Republicano, el estamento de poder profundo (del continentalismo financiero –Ted Cruz, Marco Rubio, John Kasic) fue derrotado sorpresivamente por Donald Trump en 2016. Este supuesto «extraño» pudo imponerse al establishment republicano sin que hubiera mayores resistencias . Para 2020 no hubo dudas sobre la candidatura de Trump, en contraste con la situación de Biden en el Partido Demócrata. Pareciera que los demócratas no quieran que su candidato gane las próximas elecciones.

El ´triunfo´de Biden en las internas/primarias demócratas, reveló a alguien que tiene una frágil salud mental y que esperaba ganar en las primarias. Este escenario – que conforme pasa el tiempo- se vuelve cada vez más negativo para Biden. Por tanto, podría ser que Trump continúe en el cargo trabajando para los grandes intereses financieros globalistas, tema que abordaremos más adelante.

El modelo que históricamente suele predecir con gran acierto el resultado de las elecciones en EEUU (El ´Modelo Primario´ de Norpoth) se concentra en los datos obtenidos en el resultado de las primarias. Observandolos se puede concluir como de estrecho fue el triunfo de Biden en New Hampshire ( con solo el  8.4% de los votos).

Este modelo también utiliza los resultados de elecciones anteriores, que indican si el péndulo se está alejando o no de la Casa Blanca. Lo que no usa el modelo son datos de encuestas ni datos relacionados con opiniones a menudo sesgadas.

El ´Modelo Primario´predijo correctamente cinco de las últimas seis elecciones presidenciales en EEUU, y cuando se aplicó a elecciones anteriores (cuyos datos se conocen), predijo correctamente 25 de las últimas 27 elecciones presidenciales. Este potente indicador otorga a Trump una elevada probabilidad (90%) de ser reelecto. Obtendría 362 electores contra 176 de Joe Biden.

El indicador revela indirectamente que los demócratas no están tomando “muy en serio” la campaña derrotar a Trump. Es de toda lógica que para ello deberían haberse unido desde el principio en torno a un solo candidato. La precampaña ha producido un desgastante que se está manifestando en fisuras explícitas al interior del partido con un candidato políticamente debilitado.

Todos los datos afirman que Bernie Sanders tenía la mayoría de electores para ganar la interna pero el aparato del partido, al igual que en 2016, fue capaz de “comprar y reorientar” los resultados de modo que se impuso otra vez el candidato del estado profundo oligárquico financiero globalista.

Entonces, la pregunta que nos hacemos es si el electorado que siguió a Sanders permanecerá alineado con este Partido Demócrata o sucederá como en 2016 cuando una proporción decisiva se abstuvo de votar o voto directamente a Trump.

Todos coinciden, que solo un acuerdo entre las fuerzas del estado profundo puede hacer “posible” realizar unas elecciones por correo y presencial cuyo resultado a priori estaría acordado. Según una encuesta de USA TODAY/Suffolk University se estima que  alrededor del 40 por ciento de los votantes estadounidenses votarán por correo este año y que casi la mitad de los votantes que planean votar por Biden dicen que es probable que voten por correo.

El 56% de los republicanos tienen la intención de votar el día de las elecciones de manera presencial, en comparación con sólo el 26% de los demócratas. Muchos de los votos por correo suelen llegar después del día electoral. Trump obtendrá así una gran ventaja en la noche de las elecciones. Es un hecho que se declarará victorioso de antemano, aunque ello genere un conflicto político .

No hay que olvidar que Kissinger[1] planteó, en abril de 2020, que Estados Unidos necesitaba un escenario de “unidad” entre las tres grandes fracciones oligárquicas (Global, Continental y Local-nacional) . Esta unidad debería producirse en el marco en un acto electoral que garantizarse que ganen ambos partidos.

Ahora Trump se apresta a seguir en la presidencia con las tres fracciones financieras constituyendo un solo bloque de poder de gobierno, con sus contradicciones relegadas a una posición secundaria. La alianza de estas tres oligarquías tiene un oponente principal: China y su desarrollo tecnológico.

Por otra parte pareciera que Trump en 2020, ha logrado suficiente fuerza y libertad dentro del partido republicano y, por tanto, tendría – en teoría- menos compromisos con los halcones y el estado profundo continentalista del Tea Party.

¿Un acuerdo entre Trump y los “consorcios” de Inteligencia Artificial?

Como ya hemos descrito en la Guerra de Big Data y con el «Muro Tecnológico»[2],  el proceso de “desconexión”[3] con China ya se ha puesto en marcha.

Solo un nuevo bloque de poder financiero unido, tiene fuerza para confrontar, frenar y hacer retroceder el avance de la China Multipolar que sigue articulandose económicamente con Rusia, India, Pakistán, Afganistán, África (Egipto, Sudáfrica, etc.), Oriente Medio (Siria, Irán, Irak, etc.) y Sudamérica (México, Argentina, Caribe, San Pablo-Río de Janeiro-Bahía-Brasil, etc.).

Además están a la vista las relaciones que China está desarrollando con Alemania ( y la UE) lo cual sería un duro golpe al unipolarismo financiero. En sentido contrario, la actual ofensiva de la OTAN-Globalista sobre Bielorrusia y Rusia – bajo el modo de Revolución de Colores- tiene por objetivo principal retomar el control político de Alemania y la Unión Europea.

En función de la voluntad política que se movilice en la UE, se podría dar un paso hacia una política económica y fiscal común o compartida, un paso que incorpore un protocolo de derechos sociales y la creación de un ministerio europeo de Exteriores.

Si la Unión Europea se integra a Eurasia, EEUU quedará aislado en el mundo y las fuerzas globalistas recibirían su derrota crucial. Por esta razón Trump ha lanzado la ´guerra del big data´ contra China. Su objetivo es recuperar el control de un Big Data Unipolar que estaba en manos los Globalistas y no quedar atrás en el desarrollo de la Inteligencia Artificial.

Todas las fracciones oligárquicas unipolares (anglo-holandesas y angloamericanas) están interesadas en levantar un «muro tecnológico» frente a China, en tanto nodo económico-estratégico de la opción multipolar.

Dado que es muy riesgoso para el Globalismo la pérdida de control sobre el Big Data unipolar, las negociaciones y el posible acuerdo entre Trump y el Estado Profundo Globalista sobre el muro tecnológico podría ser clave para “definir” a Trump como el ganador en las próximas elecciones.

Hemos señalado anteriormente, que a partir del 23 de marzo de 2020 el control globalista sobre la Reserva Federal no es absoluto, sino compartido con el Tesoro de EEUU y en cogobierno con  Trump ( aquí lograron actuar unidas las tres fracciones oligárquicas).

Es sabido que la Fed mediante los crédito otorgado a «bajas y decrecientes tasas de interés» ( flexibilización cuantitativa) estimula a las principales transnacionales del ´Big Five´ (Google, Apple, Facebook, Amazon y Microsoft) para que “inviertan” en adquisiciones y en la recompra de sus propias acciones en manos de terceros.

Esta política aumentó el precio de las acciones de las mega-corporaciones y con ello “fomentó” la centralización del capital y , los ingresos y riqueza de muy pocos (0,001% de la población) . De hecho en Estados Unidos la riqueza está en manos de unos cuantos actores financieros transnacionales. En otras palabras en “armonía” con los intereses de las corporaciones transnacionales.                                                

Veámoslo más de cerca. En agosto de 2020, Apple alcanzó una valoración de 2 billones de dólares, en función de sus acciones. Es el número uno de los Big Five.

Si bien Apple tardó 38 años en alcanzar su primer billón de dólares en capitalización de mercado, solo le tomó dos años para pasar de $ 1 billón a $ 2 billones. A principios de 2020, las acciones de Apple cayeron por debajo de un billón de dólares, pero entre el 23 marzo y el mes de agosto duplicó su capital como puede apreciarse en el gráfico N°1.

Gráfico N°1: El valor de las acciones de Apple saltan de 1 a 2 billones de dólares en Marzo-Abril 2020

 

Después de 2012, Apple (AAPL) así como los Big Five ,en general, han estado comprando sus propias acciones mantenidas en manos ajenas (vea gráfico N°2) empujando el precio por acción hacia arriba. Asimismo han realizado adquisiciones que han tenido el mismo efecto alcista de su precio.

Gráfico N°2: Contracción de acciones de Apple en circulación después de 2012-2020

 

 

Queda claro que ser dueño de acciones de Apple, es todo menos una inversión de valor. Una cosa es el valor en libros del capital real (edificios maquinaria, etc.) y otra el precio al que se compran y venden las acciones de Apple en la bolsa de valores.

Cuando el precio de todas las acciones en circulación  se encuentra por encima del valor en libros estamos hablando de capital ficticio, especulativo, como bien ilustra el Gráfico N°3.

Gráfico N°3: Evolución de la relación precio de acciones vs valor en libros de Apple 2010-2020

A Apple le siguen Amazon y Microsoft, en segundo y tercer lugar por «valor» total de las acciones. Estas dos corporaciones juntas tienen capitalizaciones (incremento del valor total de sus acciones) de poco menos de 1,7 billones de dólares.

Entre el 23 de marzo y el 19 de agosto las Big Five juntas : Facebook, Apple, Microsoft, Amazon, Google (también denominadas FAMAG) aumentaron su capital accionario en aproximadamente 4.7 billones de dólares (Vea gráfico N°4).

La sola capitalización de los ´Big Five´ en menos de 5 meses supera el PIB de Alemania (con un PIB inferior a 4 billones de dólares) y alcanza el 23% del PIB de EEUU (que fue de $20.5 billones en 2019).

Gráfico N°4: Capitalización acciones FAMAG . Periodo de marzo y el 19 de agosto 2020 (billones de dólares)

Es evidente que la capitalización accionaria no es la verdadera representación del comportamiento de la economía, todo lo contrario. 

Al acentuarse la crisis en la economía real, se potencia la acumulación de capital ficticio, la economía especulativa de emisión sin respaldo. Como sostenemos hace años hay evidencias que plantean serias dudas de que el capital ficticio pueda reconectarse con el ámbito de la economía real.

Esto ocurre particularmente en las economía del capitalismo “occidental”, (específicamente Estados Unidos) porque al reinvertir en la economía real, la expectativa de ganancias será cada vez más cercana a cero, o por debajo de cero, y por lo tanto dejaría de operar como capital.

Por ello antes de hundirse el capital recurre a la maximización de la acumulación del capital ficticio, como se empezó a evidenciar desde noviembre de 2008. El resultado es que tarde o temprano el capital ficticio se desvalorizara provocando un crack bursátil, momento en el cual las acciones vuelven el precio que corresponda al valor en libros.

Sin embargo, a nivel del capital individual , de cada una de las transnacionales del Big Five (GAFAN), este es un capital real que les permite manipular la bolsa hacia abajo (al vender parte de sus acciones como sucedió el primer trimestre de 2020) y hacia arriba (al comprar sus acciones nuevamente).

Por ello, al subir las acciones de los Big Five (GAFAM) las otras corporaciones pierden en las cotizaciones bursátiles y entonces los Big Five podrán realizar adquisiciones en gran escala, centralizando (absorbiendo grandes empresas) cada vez más el capital en cada vez menos grandes corporaciones-capitalistas ( Esta concentración – al menos de manera teórica- facilitaría, objetivamente, el pasaje a otra economía, un economía planificada comunitarista o socialista)

Por el momento, estamos cada vez más cerca de una economía transnacional privada planificada desde arriba. Una economia que no hace crecer  la economía real (acumulando capital productivo), sino que domina el mundo a partir de capital ficticio y de actividades improductivas (lo cual podría dejar de ser una sociedad capitalista clásica).

Mientras no sea derrocado este Gobierno Global, su Élite parasitaria y su Complejo Estratégico de Inteligencia Artificial (Big Five ampliado), los pueblos y naciones no podrán ser otra cosa que “siervos de la IA” y de un estado autoritario orwelliano, donde diversas formas de exclusión ya están alcanzando a una mayoría de la población.

Está claro en la historia de la humanidad que no hay modo de producción que se derrumbe sólo. Sin embargo cuando el trabajo improductivo resulta ser predominante en las relaciones de producción de una sociedad (sea esta comunitarista precolombina, esclavista, feudal o capitalista) la élite política y económica será derrotada y reemplazada de una forma u otra.[4]

Al analizar hoy el proceso de acumulación de capital, que claro que el modelo dominante es la centralización por “adquisiciones” improductivas Durante el 2020, por ejemplo Apple a partir de acceder a créditos por emisión sin respaldo, ha realizado adquisiciones muy importantes.

En marzo confirmaron la compra de Dark Sky, la popular App del Clima que comenzó a integrarse al iOS 14. En mayo compraron NextVR, una empresa especializada en experiencias de entretenimiento de realidad virtual y realidad aumentada. Posteriormente compraron Inductiv, la startup especializada en inteligencia artificial (su tecnología ayudará a mejorar las capacidades de Siri) Apple también ha comprado Fleetsmith, la plataforma que permite gestionar dispositivos de Apple como Mac, iPhone e iPad a través de una infraestructura en la nube.

En general,los gigantes del Big-Five“adquieren o asaltan” (desde la crisis del 2008) a varias “Start Up” al año y la tendencia es absorber a “peces más gordos”. Uno de los últimos rumores es que Microsoft está por comprar Bloomberg. Esta sería una “compra” centrada en la inteligencia artificial del big data. El precio sería todo un récord, pudiendo llegar hasta los 70 mil millones de dólares. Otra opción que considera Microsoft sería SalesForce. (ambas compañías compiten en diversos mercados). Esta compra tendría otra cifra récord de más de 60 mil millones de dólares (sobre un capital de más de un billón de dólares de Microsoft significa menos del 6% del capital social)

Las GAFAM ampliadas – junto con otras tres grandes corporaciones, Netflix, Tesla y NVIDIA- , que provocaron una caída en la bolsa de valores (con una pérdida de 15% entre enero y el 23 de marzo) han demostrado en medio de la pandemia una capitalización enorme.

En medio de la crisis los ocho gigantes han alcanzado un incremento de un 160% respecto de su precio original de los primeros días enero de 2020. Sin embargo el S&P 500 perdió un 30% hasta marzo (o sea, las 492 otras empresas perdieron más de 30%)  y en agosto apenas superaba los 500 puntos, el nivel alcanzado a principios de año (Ver gráfico N°5).

Queda claro que dejando a un lado las 8 mega -corporaciones, muchas de las otras 492 empresas de S&P 500 sufrieron una importante pérdida en la cotización de sus acciones. Todo lo anterior hace atractiva para todo el mundo la compra de acciones del Big Five. Con dichos ingresos los Big Five pueden su vez de comprar corporaciones a precio de ganga. 

Este es un momento único para que los 8 gigantes hagan adquisiciones a precios de liquidación y para colmo con crédito a interés cero, otorgado por la Reserva Federal junto con el Tesoro de Estados Unidos.

Gráfico N°5: Precios de las GAFAM ampliadas Enero-a-Septiembre 2020

Se podría concluir, entonces, que Trump va a poder mostrar en plena campaña que la economía (mercado bursátil) está en ascenso y promete más que nunca. En este momento sus intereses políticos  van de la mano con los intereses de la centralización de capital en manos de las Big Five –GAFAM/8-, y de las tecnologías de información y comunicación (TIC).

El sector que disputa y procura su controlar Trump ha estado hasta ahora en coincidencia con el continentalismo unipolar financiero norteamericano (Kissinger/Warren Buffet). ( Un objetivo que en nuestra consideración no tiene mayores perspectivas)[5].

Después de las elecciones Trump, en caso de imponerse, retomará los acuerdos comerciales con China para profundizarlos, a la vez que pondrá toda la presión para que las transnacionales se relocalicen en Estados Unidos o en el espacio del TMEC. Lo cual mostraría cuán enfrentado esta su posición a los Globalistas expresados políticamente por Biden/Kamala-Harris, en la fórmula presidencial del Partido Demócrata para el 2020.

Movimiento Black Exit: Salirse del Partido Demócrata

Como ya hemos planteado en nuestro artículo ¿Revolución de Colores en Estados Unidos?[6], el movimiento ´Black Life Matter´ fue impulsado desde la cúpula oligárquica globalista del partido demócrata, con el objetivo de ganar a los votantes de la población afroamericana para las elecciones de noviembre, Esta acción política podría tener un efecto bumerán. Hacia fines de agosto y principios de setiembre observamos exactamente este fenómeno.

La activista afroamericana Candace Owens, ha liderado la campaña por el Black-Exit (BLEXIT [7]), un movimiento político social lanzado en octubre de 2018 que tiene como objetivo convocar a los afroamericanos a abandonar al Partido Demócrata y las ideas que los enfrentan a los blancos. Candace Owens hace un llamado a la población afroamericana a no votar por la narrativa victimaria (de referencia étnica) de los demócratas ni por una determinada persona, sino luchar por sus propios valores [8].

Si observamos los resultados de las encuestas que miden la intención de voto, el movimiento por el Blexit de Owen parece haber logrado un éxito notorio, a pesar que su campaña ha sido “excluida” de las “pantallas” que controlan las grandes plataformas de comunicación y de inteligencia artificial.

Los resultados de una reciente encuesta nacional (de Atlas Intel) revelan que 28% de los afroamericanos tienen la intención de votar por Trump, contra 8% en 2016. El voto mexicano/hispanoamericano para Trump subiría un 13% alcanzando 41% en 2020 ( el gobierno de México se encuentra plenamente “informado” de estos resultados por sus consulados en Estados Unidos)

Es probable que la oleada de apoyo afroamericano a Trump también se explique por el hecho que después de tres (3) meses consecutivos de movilizaciones con choques violentos (personas muertas y heridas más pérdidas materiales sustanciales), el movimiento Black Lives Matter esté siendo cuestionado hasta por la propia población afroamericana.

Debido a la acción del Movimiento Blexit probablemente podría haber también una pérdida de posibles votantes para Biden, que se abstendrían de participar en las elecciones de noviembre. Estos no son solamente posibles votos que el partido demócrata perdería, sino que reflejarían intenciones de participar en otro movimiento que pretende separarse del partido demócrata, en busca de su propio proyecto político.

Este resultado no solo nos lleva a pensar que ya existe una fisura – y tal vez ruptura – entre los trabajadores afroamericanos, ocupados y desocupados, con el Partido Demócrata. Esto se podría manifestar no sólo en una abstención numerosa sino también en una menor proporción de votos. Incluso podría manifestarse con un voto a la propuesta (y discurso) re-industrialista y anti-globalista de Trump.

En este contexto adverso para los demócratas, Joe Biden ha acusado al presidente Trump de «alentar» los disturbios raciales porque son «un beneficio político» para su reelección.

La ex primera dama, y candidata demócrata en 2016, Hillary Clinton dijo que Joe Biden no debería aceptar/reconocer la victoria de Trump en la noche del 3 de noviembre,  porque los resultados finales de las elecciones probablemente se prolongarán debido a que los votos por correo demorarán el conteo varios días: «Creo que [los republicanos] tienen un par de escenarios hacia los que están mirando. Uno, arruinando el voto en ausencia. Creen que eso les ayuda a que luego obtengan tal vez una ventaja limitada en el Colegio Electoral el día de las elecciones. Así que tenemos que tener una operación legal masiva, y sé que la campaña de Biden está trabajando en eso».

Puede que la Sra. Clinton apunte a que Nancy Pelosi sea presidente de Estados Unidos ya que hay una ley de línea de sucesión que dicta lo que sucede en una elección indecisa. El Presidente en ejercicio y el Vicepresidente dejan el cargo al mediodía del 20 de enero de 2021, incluso si no se ha decidido aún ningún ganador.

Cabe incluso la posibilidad de un escenario aún más complicado.

¿Que ocurriria si no se han definido suficientes escaños de la Cámara para tener quórum? ¿Qué situación se producirá si se boicotea el conteo de los votos.

¿En tal situación no habría ni Presidente ni Presidente interino?

¿Es posible unos resultados electorales con ambos partidos cuestionados en una gran cantidad de estados?

¿Esta absurda situación le permitiría a Trump quedarse en el cargo por tiempo indefinido?

El Economic Reset y la dictadura sanitaria: ¿una rebelión global?

El Centro Johns Hopkins para la Seguridad de la Salud,la Fundación Bill y Melinda Gates BMGF y el WEF (Foro Económico Mundial) fueron los principales arquitectos del “Evento 201[9]. Esta reunión se realizó por primera vez el 8 de octubre de 2019, sólo unos meses antes de que estallara una pandemia mundial de coronavirus. Se afirma que en este encuentro se trazaron con precisión, el bloqueo global y la respuesta mediática mundial a una pandemia mundial del tipo coronavirus. 

Esto es algo complejo de confirmar, pues siempre hay ensayos «teóricos» para saber cómo se operará en caso de pandemias. Sin embargo tanto los bloqueos gubernamentales como la mayoría de las Escuelas de Medicina han procedido exactamente como se predijo en el Evento 201.

Decir que todo esto es sólo una coincidencia, y no merece más escrutinio, sería más que obtuso. La extensa y detallada plataforma de acción COVID-19 del WEF estaba en funcionamiento el 12 de marzo de 2020. Al día siguiente de la declaración de la OMS de una pandemia mundial de COVID-19.

Nos parece que esta es una propuesta de gobernanza mundial, un planteo de acción de un Estado global sin fronteras ni ciudadanos. El año 2020, ha sido el año de la pandemia mundial y del terror globalizado. Nos han bombardeado con información de muertes diarias y de la propagación del virus donde nos puede alcanzar en cualquier momento y con ello la amenaza cierta de muerte.

Los ministerios de salud no prestan atención a las epidemias de gripe, que en el año 2018 produjo más muertos que el Covid-19 en la primera ola de 2020. La estrategia del miedo en torno al Covid-19 ha generado patologías sociales serias. Hay datos muy preocupantes que reflejan la intensificación de estas patologías en la población estadounidense: son enfermedades mentales, emocionales y psicológicas científicamente probadas.

Tal vez el estudio más ilustrativo fue realizado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, publicado a principios del mes de agosto, basado en una extensa encuesta de salud mental de los estadounidenses a finales de junio. Los datos son impresionantes.

A la pregunta planteada por los investigadores, si alguien «ha considerado seriamente el suicidio en los últimos 30 días”. Un 10% de la población estadounidense había contemplado seriamente el suicidio en el mes de junio. En el sector más joven de la población adulta, de 18 a 24 años, 62,9 por ciento reconoció que sufría de trastornos depresivos o de ansiedad.

Un 25,5 por ciento de los estadounidenses de entre 18 y 24 años dijo que había considerado seriamente suicidarse. Al considerar al tramo de edad siguiente (de 25 a 44 años, el resultado es más bajo pero de todos modos alarmantes: 16 por ciento han pensado en el suicidio. En los dos grupos, el porcentaje más grande que dijo haber considerado suicidarse está en aquellos que tienen la escuela secundaria incompleta, 1 de cada 3 aproximadamente, respondieron haber considerado suicidarse.

En 2019, la Asociación Americana de Psicología publicó un estudio que señaló que el suicidio fue la segunda causa de muerte entre las personas de 10 a 34 años y hoy es posiblemente la primer causa.

La deslocalización de empresas norteamericanas fuera de Estados Unidos (1950-2000-2017) el estancamiento económico de décadas (2000-2020), un desempleo masivo sorprendentemente alto y la falta de perspectivas para los jóvenes son razones suficientes para que estas patologías estén empeorando rápidamente.

Todo lo que está sucediendo es el reverso del “sueño (norte)-americano”.Al parecer la rebelión juvenil que se ha manifestado en las calles no desaparecerá cuando el Covid-19 esté bajo control.

De hecho, desde la crisis financiera de 2008 – cuando se protegieron los intereses de los grandes-bancos transnacionales que la causaron- mientras muchos ciudadanos y empresas se sumergieron en deudas y sufrieron las ejecuciones hipotecarias, los índices de salud mental colectiva en los Estados Unidos se deterioraron significativamente. La tasa de mortalidad por suicidio en los Estados Unidos en el periodo que va desde la crisis de 2008 hasta el año 2016 aumentó un 30% (de 10,4 a 13,5 por cada 100.000 personas).

No sería nada raro que desde 2016 hasta hoy, la tasa de suicidio haya aumentado otro 50 por ciento, alcanzando la cifra de 19,25 por  cada 100 mil habitantes.

De acuerdo con los datos del Johns Hopkins Centre, al 31 de agosto de 2020, había en el mundo solo 25 países (entre ellos EEUU) con una tasa de mortalidad por Covid-19 superior a 20 por cien mil habitantes. Es decir, la tasa de suicidio en EEUU sería superior a la tasa de mortalidad por Covid-19 en el 75% de los países del mundo. Y, claro nadie habla de esta causa de muerte como ´pandemia´. El aumento de suicidios no es una situación exclusiva de EEUU.  

La dictadura sanitaria y el movimiento social

Estamos transitando, desde septiembre de 2019, en una profunda crisis económica sistémica oculta tras el “manto” de una pandemia a escala mundial, que ha generado un desempleo y una precarización laboral masiva en trabajadores formales, informales y “tercerizados”. Además, también se ha desarrollado un movimiento de protesta (Black Life Matter) que provoca crecientes niveles de violencia. Por si faltara algo, en un año de elecciones presidenciales la batalla política, en un país tan dividido – se ha creado “clima” de pre-guerra civil.

En tiempos recientes, surgió una respuesta en el mundo a la “dictadura sanitaria” que proponen los Bill Gates/Fauci y el Big-Farma Globalista que manifiesta un potencial desestabilizador pre-revolucionario pero que no muestra conducción desde los pueblos, sino más bien deja entrever rasgos de operaciones desde fracciones oligárquicas, como las estructuras Gladio operadas por la OTAN desde 1950.

El 29 de agosto hubo manifestaciones de millones de personas de Berlín a París, de Londres a Zúrich y Madrid para manifestarse contra “la dictadura del coronavirus” (tal como se leyó en numerosas pancartas de los manifestantes) Llamativamente esto ocurría en momentos en que la UE gana grados de libertad, se distancia de la OTAN, de EEUU y se acerca a nuevos acuerdos por la soberanía energética con Rusia y de comercio con China.

Michael Ballweg, uno de los organizadores de la protesta en Berlín, exigió ante los concentrados el levantamiento de todas las restricciones y medidas para combatir la epidemia de coronavirus. Pese a la orden de disolución de la manifestación, dio además las gracias a la policía berlinesa por permitir manifestarse pacíficamente. La orden de suspender la protesta fue comunicada por megáfono cuando los manifestantes se concentraban en tres columnas ante la Puerta de Brandeburgo sin guardar la distancia exigida.

El gobernador de la ciudad-estado de Berlín, Andreas Geisel, informó que en la manifestación habían unas 38.000 personas (probablemente subestimado) y que a lo largo de la jornada habían sido detenidas unas 300 personas.  Los principales medios de comunicación (globalistas) los tildaron de Libertarios, anticovid, complotadores, negacionistas y fascistas, al tiempo que la televisión los menosprecio in-visibilizando las imponentes manifestaciones llevadas a cabo en las principales capitales europeas.

Uno de los oradores en Berlín fue Robert F. Kennedy Junior, sobrino del presidente John Fitzgerald Kennedy e hijo de su hermano Robert, quien está conduciendo desde hace tiempo una batalla a nivel global contra las vacunas.

Para Kennedy Junior, presidente de Children’s Health Defence, los gobernantes explotan el miedo para obtener el control sobre las personas, como hizo el nazismo: “Aman la pandemia porque les permite someter a los pueblos”. Para este personaje la pandemia es “una crisis conveniente” a los intereses globalistas que, como efecto más grave, está destruyendo a la clase media, empobreciendo a la población mundial y haciendo más poderosa a la élite que pretenden dirigir el mundo: tienen nombre y apellido [10] «los Big Five».

Aquí presentamos fragmentos del discurso de Robert F. Kennedy[11] Jr. el 29 de agosto en Berlín.

“En Estados Unidos, los diarios dicen que vine aquí para hablar con (miles de) nazis. Y mañana confirmarán exactamente que estuve aquí y hablé con (miles de)  nazis. Cuando miro a la multitud, veo lo opuesto a los nazis[12] (…). Los gobiernos aman las pandemias, las aman por la misma razón por la que aman la guerra: porque les permite tener el control de la población que de otro modo no tendrían.

Las instituciones se están organizando para orquestar una obediencia impuesta. Les diré algo que para mí es un misterio: todas estas personas grandes e importantes, como Bill Gates y Anthony Fauci, han planificado y pensado en esta pandemia durante décadas, de tal modo que todos pudiéramos estar a salvo cuando finalmente llegara la pandemia. (…) y tienen que cambiar constantemente la definición de Covid en el certificado de defunción para hacerlo parecer cada vez más peligroso. De lo único que son capaces es de aumentar el miedo (…)

(…) Hace 75 años Hermann Göring (político y general de guerra alemán) testificó en el Tribunal de Nueremberg. Se le preguntó: ¿Cómo convencieron al pueblo alemán para que aceptara todo esto? Y él respondió: “Fue fácil, no tiene nada que ver con el nazismo, tiene que ver con la naturaleza humana”. Puedes hacer esto en un régimen nazi, socialista o comunista, puedes hacerlo en una monarquía o en una democracia. Lo único que hay que hacer para esclavizar a las personas es asustarlas. Y si llegas a encontrar algo para asustarlos puedes hacer que hagan lo que quieras. (…) Hace 70 años mi tío John F. Kennedy vino a esta ciudad, porque Berlín era la frontera contra el totalitarismo global. Hoy todavía lo es”. Esta vez es al revés.

Si bien Robert F. Kennedy no tiene una carrera política partidaria, su intervención en Berlín sin duda pone de manifiesto su discrepancia con la actual cúpula globalista de poder del Partido Demócrata y contribuirá no solo crear fisuras entre los demócratas, sino también alimentará un movimiento social mundial contra el autoritarismo y el miedo que genera el actual manejo de la pandemia.

Si los globalistas habían calculado poder hacer un ¨Economic  Reset´ en enero durante el Foro Económico Mundial en Davos 2020, hemos de señalar que el foro ha sido pospuesto sin fecha, oficialmente por razones del Covid-19. Es más, Klaus Schwab, fundador y presidente del Foro Económico Mundial, plantea en su libro ´Covid-19: The Great Reset´, que las oportunidades para el Economic Reset se han reducido, y ya son bajas.

En nuestra opinión para enero no había condiciones favorables para el «Gran Reinicio» . A la crisis sistémica – que toma forma en septiembre de 2019- le siguió la expansión del Covid-19 y China retomó el control demasiado pronto. Como la epidemia se desplazó rápidamente hacia Europa y EEUU se les ha ido de las manos.

Además, la respuesta desde Rusia con la Vacuna Sputnik V ( del Instituto Gamaleya de Moscú) se adelantó trastocando los planes originales de las fuerzas unipolares globalistas. A esta vacuna se suma el fármaco Chino de Sinovac Biotech Ltd, quitándole a la Big Pharma un horizonte para obtener grandes ganancias económico-financieras.

Estamos ante una situación semejante a aquella que se produjo para las elecciones en Europa en 2017, cuando la lucha del pueblo francés y alemán a través de partidos populares, que ya no se definen como izquierda o derecha sino como partidos que luchan por los ´olvidados´ (abandonados por los partidos socialdemócratas/demócratas/laboristas que ahora, controlados por lo globalistas, defienden a los privilegiados: CEO´s).

El partido de los olvidados que defiende su identidad y nación en contra la globalización son tildados por las grandes plataformas comunicacionales (globalistas-Soros-Rothschild-BBC-DW-Reuters-CNN-etc.) como nacionalistas-fascistas, intentando instalar el miedo en el electorado para identificarse con ellos, para así poder imponer su proyecto globalista en un Estado (totalitario) por encima de todas los Estados y ciudadanos.

El resultado ha sido que los llamados partidos socialdemócratas han perdido su base social electoral y lo mismo le estaría sucediendo al Partido Demócrata de Estados Unidos. Probablemente en estas elecciones hasta pueda llegar a la fractura una vez que haya quedado claro que perdieron las mismas. De hecho, las deserciones de votos demócratas ya se han manifestado con un alto nivel de abstención en 2016, cuando la base social electoral que votó a Sanders no fueron reconocidos por el poder financiero globalista, que controla el partido y la maquinaria del colegio electoral.

Bibliografía

Wim Dierckxsens, Walter Formento De la Globalización a la Perestroika en Estados Unidos, Del choque al diálogo de civilizaciones, https://www.alainet.org/es/articulo/207568, 30 de junio de 2020.

Wim Dierckxsens, Walter FormentoCrisis de las transnacionales y el retorno de los Estados nacionales, https://www.alainet.org/es/articulo/206048, 21 de abril de 2020.

Wim Dierckxens, Walter Formento,  Coronavirus, crisis global, oportunidad para las naciones y pueblos, https://www.alainet.org/es/articulo/206135, 24 de abril de 2020.

Wim Dierckxsens, Walter Formento,Nueva guerra fría y muro tecnológico, inteligencia artificial, big data, https://www.alainet.org/es/articulo/208207, 31 de julio de 2020

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Ianin Davis,El COVID-19, Part 1: The difficult road to a new world order, Zero Hedge, 29 de agosto de 2020

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Michael Lebowitz, The First Trillion is Always the Hardest- Analyzing Apple Mania

www.RealInvestmentAdvice.com, 25 de agosto de 2020

Michael Lebowitz y Jack Scott, How To Find Value In An Upside Down World – RIA

www.RealInvestmentAdvice.com, 9 de septiembre de 2020


[1] Crisis de las transnacionales y el retorno de los Estados nacionales, Wim Dierckxsens, Walter Formento, 21/04/2020. https://www.alainet.org/es/articulo/206048Coronavirus, crisis global, oportunidad para las naciones y pueblos, Wim Dierckxens, Walter Formento, 24/04/2020, https://www.alainet.org/es/articulo/ 206135 .

[2] Nueva guerra fría y muro tecnológico, inteligencia artificial, big data, Wim Dierckxsens, Walter Formento, 31/07/2020 https://www.alainet.org/es/articulo/208207

[3] Samir Amín, Más allá del capitalismo senil (2002): La crisis estructural por la que atraviesa el capitalismo contemporáneo no es para el autor una transición a ser superada por una nueva fase de expansión capitalista mundializada como señala.

[4] De la Globalización a la Perestroika en Estados Unidos, Del choque al diálogo de civilizaciones, Wim Dierckxsens, Walter Formento, 30/06/2020. https://www.alainet.org/es/articulo/207568

[5] Nueva guerra fría y muro tecnológico, inteligencia artificial, big data, Wim Dierckxsens, Walter Formento, 31/07/2020 https://www.alainet.org/es/articulo/208207

[6] ¿Revolución de Colores en Estados Unidos? Wim Dierckxsens, Walter Formento, 21/07/2020, https://www.alainet.org/es/articulo/208002

[7] «Mientras Hillary Clinton nos ve como ‘superdepredadores’ y CNN nos ve como ‘objetos negros que no leen’, Donald Trump nos ve como estadounidenses». Con esas palabras, la activista republicana Candace Owens anunció la creación del «Blexit», invitando a los afroestadounidenses a quitarle su apoyo al Partido Demócrata. Inspirada en la palabra «Brexit», el apelativo surgido en Reino Unido para la separación de la Unión Europea: British (británico) – exit (salida), Blexit es la contracción de black exit o «salida negra». En EE.UU., Owens explicó el objetivo del Blexit es: «Que los negros se separen de las ideas falsas que de alguna manera nos han alejado del resto de Estados Unidos». Qué es «Blexit» el movimiento de afroestadounidenses contra el Partido Demócrata con el que simpatiza Kanye West

BBC News Mundo, 31 octubre 2018. https://www.bbc.com/mundo/noticias-46034592

[8] El planteo del Blexit o salida negra tiene por objetivo romper con el partido demócrata que los convoca a ser excluidos en Estados Unidos, desde que el Globalismo transnacional tomo control del partido en 1988-94 esta realidad es que se impuso como dominante. Que los trabajos y las empresas se fueran de estados unidos. Lo cual necesita que los trabajadores y los afroamericanos (y otros) se salgan de las organizaciones sindicales y de la hacer política general. Y para ello se requiere fragmentarlos a partir de sus ideas y practicas centradas en lo étnico-social sacándolos de los socio político que integra todas las facetas de la persona.

[9] Event 201,  https://www.centerforhealthsecurity.org/event201/. Así fue el simulacro de pandemia de Bill Gates de 2019 y sus conclusiones: la empresa privada debe donar recursos Yago Gantes, 24/03/2020. https://www.economiahoy.mx/internacional-eAm-mexico/noticias/10437127/03/20/Asi-fue-el-simulacro-de-pandemia-de-Bill-Gates-de-2019-y-sus-conclusiones-la-empresa-privada-debe-donar-recursos.html

[10] CET-IA: Complejo Estratégico Transnacional de Inteligencia Artificial.

[11] https://pablomunoziturrieta.com/2020/09/01/discurso-de-robert-kennedy-jr-en-la-marcha-de-berlin/

[12] Queremos políticos que se preocupen por la salud de nuestros niños y no por sus ganancias del lobby farmacéutico. Queremos políticos que no hagan acuerdos con las grandes farmacéuticas. Esto es lo opuesto al nazismo. Miro a esta multitud y veo banderas de toda Europa, personas con diferentes colores de piel, de cada nación y de cada religión que se preocupan por la dignidad humana, por la salud de los niños, por la libertad humana. Esto es lo opuesto al nazismo.

https://observatoriocrisis.com/2020/09/15/elecciones-en-eeuu-el-futuro-incierto-del-partido-democrata/

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