Miguel D'Scoto: ''Democratización de la ONU es nuestro principal objetivo''

 Miguel D'Scoto: ''Democratización de la ONU es nuestro principal objetivo'' Miguel D'Scoto, presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas. (Foto: TeleSUR) Asturbulla

El presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Miguel D'Scoto, dijo este miércoles en entrevista exclusiva para TeleSUR, que considera como trabajo prioritario, la democratización del organismo que preside, así como fortalecer su capacidad para enfrentar los nuevos retos del siglo XXI.

De igual forma se manifestó a favor de la lucha en solidaridad con el pueblo de Cuba, destacando la gestión del líder Fidel Castro, así como la nobleza de su pueblo.

A continuación, la entrevista completa.

La Asamblea General de la ONU, votó hoy sobre el bloqueo que ejerce Estados Unidos sobre Cuba. Más de un 95 por ciento de los miembros, incluso los aliados económicos de Estados Unidos en Europa, están de acuerdo con cesar esta medida inmediatamente. Pero este resultado ha sido el mismo año tras año.

¿Cuál es su lectura? ¿Por qué esto que usted ha llamado obsesión enfermiza de Washington por la isla se impone sobre el consenso de la organización?

Porque considero que el problema es que no se ha sabido luchar como se debe, ese empecinamiento enfermizo de Washington contra Cuba, se puede imponer si no damos la lucha, es decir, tenemos que continuar, no basta con esta votación.

Es evidente que la voluntad mayoritariamente abrumadora de toda la comunidad internacional es muy clara. Solamente 3 países de los 192 miembros, logró Estados Unidos que votaran con ellos. Además de Israel que es su mellizo siamés inseparable, solamente Palau lo hizo y por presiones económicas.

Yo he dicho siempre aquí que una de las prioridades fundamentales en el trabajo en Naciones Unidas es su democratización, no se puede permitir que un solo país campantemente viole los principios y las normas de la Carta de Naciones Unidas y que se burle olímpicamente de la voluntad mayoritariamente abrumadora de la Asamblea.

Entonces no tenemos que esperar un año para la próxima votación, no es que siempre sea igual, se ha ido progresando porque en esta oportunidad hubo un miembro menos, la última vez cuatro votaron en contra. Ahora se logró que uno de los que votó en contra la otra vez se abstuviera.

Pero yo creo que esta es una lucha que tenemos por solidaridad con el heroico pueblo de Cuba, tenemos que continuarla y no escatimar ningún esfuerzo ni ninguna oportunidad que se nos presente para seguir insistiendo e insistiendo.

Es muy difícil comprender cómo hay países que supuestamente en aras de la causa de la democracia, están dispuestos a agredir a un país y a matar cientos de miles de ciudadanos de ese país en aras de la democratización y aquí se oponen a que esta organización que debería dar el ejemplo, se democratice.

Por eso para nosotros la democratización de la ONU es nuestra principal tarea y objetivo. Hay varias tareas que confluyen en el mundo en este momento, problemas muy serios pero todos esos problemas han sido causados por el hombre, por el egoísmo que se ha posesionado en los corazones de muchos seres humanos.

Lo que se necesita para salvar al mundo e incluso para garantizar la sobrevivencia de la especie humana, es la solidaridad, y en el mundo entero nunca ha habido un mejor abanderado de la causa, de la solidaridad internacional que nuestro hermano y líder queridísimo Fidel Castro y su noble pueblo, un pueblo también solidario por excelencia.

Cuba no merece ser tratada como está siendo tratada, nos incumbe luchar porque a eso se le ponga fin de una vez por todas. Lo que se está haciendo sin embargo en estos procesos, es positivo porque cada día se desenmascara más la hipocresía de esos que andan predicando democracia por todos lados pero se rehúsan a respetarla y practicarla.

Así que yo diría que hoy hemos dado un paso adelante en esta lucha pero que tenemos que seguirlo, no ponernos a esperar que venga el próximo año.

Retomamos sus palabras cuando preguntaba ¿De qué sirven las Naciones Unidas si una decisión, que consigue una gran mayoría, es ignorada olímpicamente por Estados Unidos? Entonces, también propuso cambios. ¿Cuál es la reestructuración que debe darse a la organización para que se adapte a las necesidades del mundo actual?

Esa es la tarea de esta presidencia y no es precisamente el momento para meternos en tantos detalles, pero la democratización tiene que ser de Naciones Unidas en su conjunto. No podemos seguir con una estructura creada para beneficiar a los supuestos triunfadores de la Segunda Guerra Mundial, en contra de los intereses del resto del mundo.

La membresía en Naciones Unidas se ha más que triplicado desde aquel entonces y ya las decisiones que se tomaron son ya obsoletas. Estamos en el siglo XXI y necesitamos unas Naciones Unidas capaz de responder a los retos del siglo XXI. Entonces no es una operación parche, es una reestructuración, necesitamos una refundación de Naciones Unidas, en eso estamos.

Para finalizar, la Unión Europea ha dado un paso al frente haciendo un acercamiento político con Cuba por medio de las firmas de acuerdo de cooperación internacional. El Comisario Luis Mitchell visitó la isla para rubricar esta iniciativa. ¿Cómo interpreta usted esta tendencia a tener en cuenta a Cuba, a pesar de las sanciones impuestas por Estados Unidos? Además en un momento en que el gobierno que ese país y el sistema capitalista enfrentan una grave crisis que afecta su credibilidad.

Yo creo que los gobiernos en todo el mundo tienen que responder a las expectativa y a los deseos de sus pueblos, yo creo que en Europa hay menos robotización de la ciudadanía y yo creo que por eso Europa también responde, algo que tiene que cambiar porque ya no se puede defender. Estados Unidos es el único que persiste en pretender defender lo indefendible, pero hay que concientizar un poco más al pueblo, porque el pueblo americano es el pueblo más manipulado y más engañado en el mundo.

Es el pueblo que menos sabe en realidad, qué es lo que su país hace fuera de sus fronteras, pero yo creo que estamos viviendo un momento interesante de deseo real de cambio real y por eso hay que seguir luchando y siempre con esperanza, porque como dicen en Nicaragua, derecho que no se defiende es derecho que se pierde.

Entonces la Asamblea General tiene el derecho a ser escuchada, y tiene derecho también a que sus resoluciones no sean consideradas o no continúen siendo consideradas como meras recomendaciones que perfectamente se pueden ignorar.

La democratización de la ONU, el tema lo vamos a abordar en tres grandes sesiones, dentro de lo que yo en mi declaración inaugural llamo un diálogo de alto nivel. La primera de esas sesiones tendrá que ver con todo el asunto financiero y el papel de la nueva arquitectura del sistema financiero mundial y el papel central que tiene que jugar precisamente la Asamblea General.

Tendrá que hacerse asesorar por los mejores economistas del mundo, mejores de los que pueden tener algunos de los estados que se creen tan poderosos y tan sabios, eso ya lo logramos por lo menos para este año. Tenemos este tipo de asesoría y eso tiene que convertirse en algo permanente, pero ya tenemos que sepultar para siempre el llamado Consenso de Washington.

Aquí tiene que ser el Consenso de la Asamblea, ya debemos dejar de estar pensando que en el G8, o el G20, o el G27 o cualquier otro G; el único G, el único Grupo que importa es el G192. Eso es parte de la lucha por la democratización.

TeleSUR - dg / PLL

 

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