Ante el inicio del cuso académico


 

Como suele ser habitual a estas alturas de año, la polémica está servida en el ámbito educativo en Asturias. Parecía que la pandemia había sido el momento idóneo para revertir años de recortes, pasividad y empeoramiento de la calidad educativa y las condiciones laborales de los docentes, pero los ligerísimos avances obtenidos el curso anterior han sido rápidamente revertidos. Y es que la educación, la de verdad y no aquella que responde a intereses mercantiles y que actúa como medio de reproducción de la ideología dominante, nunca ha sido una verdadera prioridad. De lo contrario no tendríamos que estar peleándonos cada inicio de curso por migajas y reclamos más que lógicos y necesarios.La disculpa no varía:‘’Es un gasto insostenible’’, dicen desde las altas esferas políticas. Lo que para nosotros es insostenible son las siguientes apreciaciones:Las ratios por aula vuelven a cifras pre-pandemia. Teniendo en cuenta que seguimos inmersos en el proceso pandémico, todavía con numerosos contagios y muertos diarios, y que los más jóvenes aún están en medio del plan de vacunación (sin existir consenso sobre qué hacer con los menores de 12 años,lo que afecta a la comunidad educativa de primaria e infantil especialmente), devolver las cifras de alumnos por aula a lo que existía antes de la pandemia es un paso atrás enorme y que además no responde a un reclamo histórico por parte del profesorado en su conjunto. Una menor cantidad de alumnado por cada profesor garantiza una mejor calidad educativa y, en el contexto actual, mayor seguridad sanitaria para todos.Como consecuencia de lo anterior, la administración ha decidido prescindir del profesoradoadicional contratado durante el curso anterior, siendo una de las comunidades autónomas que vuelve a cifras de profesorado y contratación previas a la pandemia. En primer lugar, se sacan menos plazas de las realmente necesarias y, por otro lado, existen en torno a 800 plazas que habría sido necesario ofertar antes del inicio de curso y que se van a demorar intencionadamente a la convocatoria de septiembre. Esto supone un ahorro considerable a la Consejería de Educación (alrededor del millón de euros) que sale directamente de los salarios no pagados a los docentes interinos.Precarización de las condiciones laborales: las nuevas plazas de interinidad que se ofertan para sustituir jubilaciones y necesidades puntuales

son, en su gran mayoría, medias jornadas. Esto supone un empeoramiento de los salarios del profesorado y una mayor inestabilidad laboral. 4 de cada 10 docentes de la plantilla son trabajadores temporales, de los cuales 1/3 trabajan a media jornada. Para tener en cuenta la magnitud de los retrocesos en materia laboral, la cifra de interinos en Educación se ha triplicado en los últimos 10 años.El envejecimiento de la plantilla sigue imparable: Asturias sólo cubre el 70% de las jubilaciones y el personal mayor de 50 años es veinte veces superior al menor de 30 años. Mientras que el paro juvenil roza el 40%, la edad de jubilación se continúa alargando. Es necesario recuperar los 60 años como punto de partida y reducir la jornada laboral a partir de los 55 años, además de recuperar la jornada lectiva de23 horas semanales en Educación Infantil y Primaria.El curso anterior, después de haber presionado lo suficiente a la administración, se consiguió que la primera fase de adjudicación de vacantes se sacase en el mes de julio. Este año, sin embargo, ha vuelto a convocarse a finales de agosto y no ha sido hasta dos días antes del inicio de curso cuando los docentes han sabido sus destinos. La disculpa para no hacerlo antes ha sido la celebración de oposiciones de secundaria en el mes de junio/julio, con la consiguiente ‘’falta de tiempo’’. Una excusa que no explica que no se haya hecho, por ejemplo, para infantil y primaria. Esto supone que los docentes interinos no saben hasta dos días antes dónde van a trabajar durante ese curso, si van a tener que mudarse a vivir a otra localidad, si deben mover a sus familias (con un margen de tiempo insuficiente y muy escaso), o incluso si van a poder trabajar o tienen que irse al paro. Como dijimos anteriormente: ‘’Queremos tener el derecho a poder gestionar nuestro tiempo y a organizar nuestra vida’’.Por otro lado, y sin entrar a analizar muy profundamente, podemos valorar la tan anunciada ‘’a bombo y platillo’’ nueva ley de FP Dual, que ha contado incluso con la presencia del presidente de España en nuestra comunidad. Sin duda, esta nueva ley profundiza en la mercantilización de la educación, que da un poder muy grande al mundo empresarial para decidir qué se estudia en función de sus necesidades de producción. Este modelo dota de mano de obra joven, barata y formada específicamente para continuar flexibilizando el mercado laboral y ahondando en la precarización de las condiciones laborales, sustituyendo jubilaciones de contratos decentemente remunerados y con cierta estabilidad por otros nuevos temporales y a demanda, cuyas cotizaciones son paupérrimas. Se entra de lleno en la ‘’uberización’’ de las relaciones laborales que en otros análisis anteriores ya hemos explicado.

A todo esto, debemos sumar la falta de inversión en reformas que mejoren las condiciones de los centros educativos. Mientras que se construyen institutos públicos con costes muy elevados (sin negar su necesidad) en barrios y zonas con un alto nivel adquisitivo, nos encontramos con centros de barrios obreros que llevan años demandando ampliaciones por la cantidad tan elevada de nuevo alumnado que están absorbiendo y que este curso tendrán que verse estudiando y trabajando en barracones instalados en el exterior. Tampoco podemos olvidarnos de la escasez de personal complementario, como puede ser transportes, limpieza, comedores y actividades extraescolares. Al mismo tiempo, vemos cómo la inversión en la educación privada/concertada no se resiente ni lo más mínimo.El desmantelamiento de la educación pública es un hecho que llevamos observando y analizando muchos años y que no se ha visto frenado incluso cuando ésta ha demostrado su carácter imprescindible durante la pandemia. Es más, con excusa de la misma, se ha aprovechado para ahondar en una privatización encubierta desde muchos flancos.Es necesario recuperar la movilización masiva, la unidad del sector educativo y de todos los profesionales que trabajan para él, y de elevar el nivel de tensión en las calles para que se nos escuche y se nos haga caso. Hasta ahora, lejos de responder positivamente a reivindicaciones históricas y acuciantes, se nos ha ignorado completamente y empeorado la situación de toda la comunidad educativa.

 

ES HORA DE DIGNIFICAR LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y DARLE EL LUGAR QUE SE MERECE.

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