Comunicado de la Representación del Frente Polisario en Asturias

Delegación Saharaui


El régimen de ocupación marroquí, en su desesperación, no cesa en la inútil ofensiva tendente a ensuciar por todos los medios posibles al Pueblo Saharaui, a su legítimo representante, el Frente Polisario, y a su justa lucha por el ejercicio del derecho a la libre determinación, la libertad y la independencia, incluso en aquello que se refiere a cuestiones de carácter meramente humanitario.

El esperpento montado estos días por el Gobierno de Marruecos a raíz de la acogida y tratamiento en España de la enfermedad que padece el Excelentísimo Presidente de la República Árabe Saharaui Democrática, Brahim Ghali, constituye un claro ejemplo de la insensibilidad de que es capaz el citado régimen.

En este contexto de pretendida negación del pan y la sal al Pueblo Saharaui, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos, incluso se permitió la emisión y difusión de un desesperado comunicado, que como es habitual en su proceder ante cualquier cuestión que le incomoda, está plagado de falsedades y manipulaciones tendentes a confundir a quien o quienes estén dispuestos a entrar en su sucio juego. En ese sentido, un régimen que pretende homologarse ante la Comunidad Internacional como de carácter democrático, no puede intentar basar su legitimidad, e incluso la continuidad de su existencia, en la pretensión de justificar sus crisis y contradicciones internas en la búsqueda a cualquier precio de un enemigo externo sobre la base del chantaje y la agresión.

En base a ello, la representación del Frente Polisario en Asturias (Delegación Saharaui) manifiesta que:

  1. La falacia, la manipulación y el recurso indecente a la práctica del chantaje por parte del Reino de Marruecos, utilizando además en este caso un asunto de carácter humanitario para darle un enfoque político de calado, manifiesta el reflejo de la indigencia del régimen de ocupación marroquí en sus relaciones con estados supuestamente amigos, en este caso España.
  2. Por otra parte, recurrir a la transformación de los servicios de inteligencia marroquí en el exterior en supuestas “Organizaciones No Gubernamentales” para desde las mismas intentar deslegitimar y ensuciar la justa causa del Pueblo Saharaui, y a quienes la apoyan, constituye una artimaña que no debería engañar a nadie, principalmente a los estados que acogen, permiten y legitiman las citadas “oficinas”.
  3. Las violaciones masivas y diarias de los DDHH de la población indefensa población saharaui por parte de las fuerzas de ocupación de Marruecos en el

Sáhara Occidental constituyen una práctica habitual denunciada por las más prestigiosas e importantes organizaciones internacionales de DDHH, entre otras, (Human Rigts Watch, Centro Robert Kennedy, Front Line, Federación Internacional de DDHH y Comisión Africana de DDHH y de los Pueblos). Citar así mismo la sentencia judicial (2015/1) dictada por el juez de la Audiencia Nacional Española, Pablo Ruz, en la que presentó una querella contra once altos funcionarios marroquíes del ejército y la policía por intento de genocidio en el Sáhara Occidental entre los años 1975 a 1992, ademas de ser acusados de cometer delitos de detención ilegal, tortura, asesinato y desaparición forzosa. En base a ello, la Comunidad Internacional, principalmente la Unión Europea, están obligadas en el marco de los acuerdos de asociación bilaterales relacionados con este tema a poner fin a la continua impunidad del régimen marroquí en materia de violación de los DDHH.

  1. El día 13 de noviembre de 2020, las fuerzas armadas de Marruecos procedieron a la violación del alto el fuego acordado por las parte, Frente Polisario y Reino de Marruecos, en el Plan de Arreglo firmado en 1991 bajo los auspicios de NNUU y la OUA. El hecho causante fue la penetración marroquí en la zona de amortiguación desmilitarizada, protegida por la Misión de las NNUU para el Sáhara Occidental (MINURSO), con el fin de agredir militarmente a manifestantes civiles saharauis que estaban realizando una acción de protesta pacífica en la zona denominada El Guerguerat. Con dicha acción, los saharauis pretendían bloquear el paso de mercancías -incluidas las provenientes del expolio de los recursos naturales del Sáhara Occidental- hacia países del África Subsahariana a través de la ilegal brecha abierta por el Reino de Marruecos en el muro de separación, en clara y flagrante violación del llamado Acuerdo Militar no1. Tal provocación del régimen marroquí motivó una reacción inmediata de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), la cual, mediante un decreto presidencial procedió a la declaración de guerra en todo su territorio nacional ocupado por Marruecos.

Como es sabido, el Consejo de Seguridad de NNUU es un organismo encargado y responsable de asegurar la resolución pacífica de los conflictos internacionales. Pues bien, desde la firma del Plan de Arreglo en 1991, el único mutuamente aceptado hasta ahora por saharauis y marroquíes, no ha implementado ningún tipo de medida tendente a exigir a Marruecos el cumplimiento de lo acordado en el mismo. Y no solo en lo referente a la convocatoria y celebración de un referéndum de autodeterminación, sino también, como estamos comprobando ahora, en lo referido al mantenimiento del alto el fuego como medio indispensable para asegurar ese legítimo derecho a decidir. Este hecho supone, además del desprecio a la legalidad internacional y a las resoluciones de NNUU, un grave riesgo para la estabilidad y seguridad en toda la región.

Delegación Saharaui en Asturias

984.70.39.65//622.558.957 – delegacionsaharauiasturias@gmail.com

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