“El Ayuntamiento de Barcelona está hermanado con Tel Aviv a pesar de que Ada Colau dice tener una posición a favor de Palestina”

Entrevista con Mohammad Alsharqawi refugiado sirio-palestino, desde hace años vive en Barcelona y nos explica cómo está la situación en Palestina después de los últimos ataques del Estado de Israel en Gaza, entre otros muchos temas de interés.


“El Ayuntamiento de Barcelona está hermanado con Tel Aviv a pesar de que Ada Colau dice tener una posición a favor de Palestina”   Arsen Sabaté

Victor Cabo,Fotoperiodista

Fotografía de Victor Cabo (@victorcabophoto)

Mohammad no ha podido entrar nunca en Palestina, su hija no puede ser reconocida con sus orígenes sanguíneos y sentimentales, y sus abuelos tuvieron que emigrar durante la Nakba. Todo esto, a pesar de tener todos orígenes palestinos. Estas breves líneas son una pequeña muestra, realmente pequeña, de todo lo que supone a nivel personal ser invadido por el Estado de Israel.

No obstante, con Mohammad hablamos también de cómo se han vivido los últimos ataques a Gaza, donde han muerto miles de personas, desde Barcelona, donde hace ocho años que vive con su familia; de la relación benefactora entre Occidente e Israel para mantener su hegemonía política y militar en Oriente Medio y, sobre todo, del surgimiento de una nueva generación en Palestina decidida a resistir mediante la lucha en las calles.

No queríamos tampoco perder la ocasión de charlar, aunque sea brevemente, de cómo Mohammad ve la situación catalana, pues como bien dice él, existen similitudes entre la lucha por el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán y la lucha por la libertad de Palestina.

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Nos parece importante destacar que esta entrevista fue realizada pocos días antes de que Naftali Bennett asumiera como presidente del Estado de Israel en una coalición de derechas, que previament había desplazado del poder al también derechista y sionista Benjamín Netanyahu. Hay que destacar, también, que lo primero que ha hecho el nuevo Gobierno durante la primera semana de mandato ha sido nuevamente atacar militarmente y en dos ocasiones el territorio de Gaza.

¿Cuáles son tus orígenes y como llegaste a Europa?

Yo soy apátrida. No puedo tener nacionalidad siria ni palestina. Mi padre nació en Jaffa y mi madre en Damasco, los dos son refugiados palestinos. Forman parte de la Nakba, la primera generación que tuvo que emigrar. Primero a Líbano y después Siria. Yo nací en 1978 en Latakia (Siria). Allí tenía el documento que nos acredita como refugiados palestinos.

Hasta el año 2011 había más de 500.000 refugiados palestinos solo en Siria. Después de la guerra que se inició aquel mismo año, más de 80.000 palestinos emigraron a Europa desde Siria. Yo soy uno de ellos.

¿Cómo es la vida en Gaza para los palestinos?

Gaza es un lugar aislado de todo el mundo. Incluso Egipto cerró la frontera por muchos años y no se puede salir. Hay mucha gente que tienen visado, pero no pueden salir a trabajar, tampoco pueden ir al hospital, no tienen servicios sanitarios, ni tienen servicios de luz o agua. Esta situación no se puede ver en otro lugar del mundo.

¿Y como se han vivido desde Catalunya los últimos ataques del Estado de Israel en Gaza?

Yo ya había vivido el ataque militar de 2014, ya estaba en Catalunya. Y es la misma sensación que entonces. Con mucho de dolor porque siempre se repite la misma masacre.

Pero en este último ataque parece que ha habido más concienciación por parte de la población europea, sobre todo por lo que nos aportan las redes sociales y por el trabajo que se está haciendo desde Palestina y desde las organizaciones que estamos aquí. Ha habido más apoyo y más repulsa a los ataques de Israel a nivel social y popular.

Esta generación ha emergido después de años del pacto de paz entre la Autoridad Palestina y el Estado de Israel. La paz era una mentira y esta nueva generación es consciente de ello y tiene claro que la única salida para Palestina y acabar con la colonización es la lucha en la calle, como se ha visto con la huelga general, por ejemplo.

¿Cómo sigue el conflicto después del alto al fuego?

Israel tenía interés en el alto al fuego. Tampoco la comunidad de Israel aguanta mucho tiempo estos ataques. Y como siempre Egipto hace de mediador. Porque Abdulfatah al Sisi no quiere que en ningún lugar haya movimiento en la calle. Esto podría contagiar a toda la zona árabe, como pasó en 2011 con la primavera árabe.

No obstante, después de once días de ataques, Israel sigue con la persecución, deteniendo a jóvenes que salieron a manifestarse, o a los líderes de los movimientos antidesahucios de los barrios. Israel no ha parado de perseguirnos desde el 48.

Tienen una ley en la que pueden condenar a los palestinos a más de 400 años de prisión. Son los mismos mecanismos que aquí con la ley anti terrorista. La justicia en España es igual que en Israel o Turquía. En Palestina hay miles de presos. Igual que en Catalunya hay causas abiertas contra más de 3.000 personas por defender el derecho de autodeterminación. Hay que luchar contra esta “justicia”, pero también por el derecho a la autodeterminación.

De la misma forma, hay que luchar por la libertad de Palestina. La derrota del colonialismo israelí y la liberación de nuestra tierra será posible solo con la lucha del pueblo palestino.

En este último ataque da la sensación que en Palestina está surgiendo una nueva generación que no se resigna y se mantiene firme ante el Estado de Israel. ¿Qué opinión te merece?

Sí, es así. El ataque empezó porque la policía de Israel quería echar a la gente que vivía en un barrio de Jerusalén del Este. Pero la respuesta de la gente fue la de mantenerse y no irse. Decidieron resistir.

Esta generación ha emergido después de años del pacto de paz entre la Autoridad Palestina y el Estado de Israel. La paz era una mentira y esta nueva generación es consciente de ello y tiene claro que la única salida para Palestina y acabar con la colonización es la lucha en la calle, como se ha visto con la huelga general, por ejemplo. Se tiene muy claro para las nuevas generaciones que no se volverá a hablar de paz hasta que se cumpla el objetivo de acabar con la ocupación.

En Europa hay una generación nueva también. Los que emigramos desde Siria y nos hemos autoorganizado, hacemos muchas campañas en redes sociales para que se visibilice nuestra situación, como decía antes. Porque, por ejemplo, la embajada palestina en Madrid no nos representa.

Imagen de Victor Cabo (@victorcabophoto)

Queda claro que esta nueva generación no retrocede frente al Estado de Israel pero, ¿qué relación mantiene con la Autoridad Palestina?

La Autoridad Palestina es una parte del problema, es un bloqueo para la lucha del pueblo palestino. Para mí es como uno chekpoint israelí más, para impedir así que los palestinos salgan a luchar. Cualquier pueblo bajo dominación tiende a luchar y la Autoridad Palestina está aquí para impedir precisamente esto. Y de esto cada vez se es más consciente.

En este último ataque la Autoridad ha demostrado un nivel en complicidad con la ocupación israelí muy importante. Sobre todo en Cisjordania donde la Autoridad Palestina tiene mucho control y ha aislado la lucha desde hace tiempo.

A nivel municipal, el Ayuntamiento de Barcelona, en este caso, está hermanado con Tel Aviv. Aunque Ada Colau dice tener una posición a favor de Palestina.

¿Y cómo definirías la relación entre Occidente y el Estado de Israel?

No se puede entender Israel sin la conexión con Europa. Israel es la protegida de la Unión Europea y los Estados Unidos. El Estado recibe un apoyo económico enorme por parte de Alemania, por ejemplo. Y los Estados Unidos cada año deciden qué partida económica en armamento se destina al ejército de Israel. Hay un apoyo incondicional, Israel es la base militar en Oriente Medio para Occidente.

La creación del Estado turco es pareciendo también en este aspecto geopolítico. El pueblo palestino históricamente tiene alianzas con el pueblo kurdo. Nosotros consideramos que ambas luchas tienen mucho que ver. Incluso las autoridades kurdas tienen hoy un papel similar al de la Autoridad Palestina.

España, por ejemplo, tiene una relación económica con Israel muy fuerte también. O a nivel de venta de armas. Y más a nivel municipal, las administraciones como el Ayuntamiento de Barcelona, en este caso, está hermanado con Tel Aviv. Aunque Ada Colau dice tener una posición a favor de Palestina.

¿Cuál sería entonces la raíz del conflicto para ti?

El nuestro no es un conflicto religioso, como se ha hecho ver siempre, no es un conflicto entre musulmanes y judíos. Es un conflicto geopolítico, de intereses para el capitalismo.

Con la llegada de Biden a la Casa Blanca han vuelto a hacer ver la idea del proyecto de los dos estados o el de un estado para todo el mundo, algo que ya empezó hace 30 años con los pactos de paz. Hay poca gente en Israel a favor de un estado para todo el mundo porque saben que si se consigue este objetivo no existiría más un Estado de Israel como se lo conoce desde hace setenta años. No sería Israel porque para nosotros tendría que ser democrático, antirracista, laico y para todo el mundo. Para judíos, musulmanes, cristianos o ateos. Incluso, y por supuesto, para los siete millones de refugiados palestinos.

Tampoco se puede convivir en dos estados porque seguiríamos sin derechos. En realidad, se habla de dos estados, pero nos consideran apátridas, sin derecho a nuestro territorio. Mi hija, aunque tiene padres de origen palestino, no puede tener ninguna referencia de su origen.

Antes nos has hablado de la relación entre el Estado español y el de Israel. Pero, ¿que nos puedes decir de los vínculos que mantiene Israel con el Govern de Catalunya?

La derecha siempre ha apoyado al Estado de Israel y la derecha catalana no podía ser diferente. Es natural que tengan esta posición. Todos los presidentes desde Jordi Pujol han apoyado el Estado de Israel. Pero Israel no es un ejemplo para un pueblo que quiere luchar por el derecho de autodeterminación como es Catalunya. Es imposible crear un república catalana teniendo como ejemplo el Estado de Israel.

La sociedad catalana ha sido engañada por la dirección procesista, aprovechando las calles para sus propios intereses. Hace falta una alternativa política para conseguir la independencia.

Una última pregunta entonces, ¿cuál sería para ti la alternativa al procesismo?

La alternativa al procesismo es la movilización popular. Yo he vivido aquí desde el inicio del proceso. Hay que salir a la calle con objetivos muy claros. Para obligar al Estado español a reconocer los derechos democráticos de Catalunya hay que luchar en la calle, como en Palestina.

De hecho, a pesar de toda la represión de la policía española hacia la gente pacífica, el uno de octubre se llegó a celebrar el referéndum. Toda esta fuerza tiene que seguir adelante. El 3O de 2017 también fue histórico, pero los líderes políticos aislaron la lucha de la calle.

Falta una estrategia también. En Palestina decimos lucha abierta, no solo salimos a la calle cuando hay represión judicial, sino que la lucha tiene que ser permanente y crear las fuerzas necesarias desde abajo con organismos de base.

Por último, me gustaría decir que la izquierda independentista, pero no solo, sino todos los movimientos revolucionarios de todas partes, tienen que tomar el conflicto entre el Estado de Israel y el pueblo palestino como una cuestión fundamental, para la militancia, para la lucha,… Palestina no es solo una causa geográfica, es una causa internacional.

https://www.izquierdadiario.es/El-Ayuntamiento-de-Barcelona-esta-hermanado-con-Tel-Aviv-a-pesar-de-que-Ada-Colau-dice-tener-una

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