Elementos preocupantes que preocupan un poco más


 

Sabéis que me gusta seguir los temas y que no queden en lo de siempre, algo fugaz, así que termino esta trilogía de África con esa nueva línea que dicen en Francia y que se ha incendiado un poco esta semana mostrando el conflicto geopolítico que hay en este continente (como en otros sitios).

En la entrega del otro día os comentaba que la ministra de Defensa de Francia ya había dicho que “Rusia es un ejemplo preocupante” por su constante “penetración en África” y cómo ese hecho “afecta a la seguridad de la UE “. La ministra se refería, en concreto, a la República Centroafricana que, si os fijáis en el mapa que ponía, está al sur de Chad. Y Chad, como os comentaba, es la niña bonita de los ojos de Francia (y, por consiguiente, de la UE) pese a todos los desmanes que se comenten en este país. Entre otras cosas, Chad es la fuerza motriz de las “misiones de paz” de la ONU en países como Malí, por ejemplo, como antes lo fue de los cascos azules que hubo en la República Centroafricana. Siempre, claro está, de la mano de Francia.

Pues Chad y la República Centroafricana están en un conflicto diplomático en estos momentos. Resulta que el pasado fin de semana hubo un choque militar entre los dos países en una zona fronteriza. No está claro quién empezó primero, pero el hecho terminó con la muerte de varios soldados de Chad.

No hubiese pasado nada más si, de inmediato, no hubiese aparecido Francia en escena. El inefable “rey sol”, o sea, Macron, rápidamente acusó a “mercenarios rusos” de haber participado o instigado el incidente diciendo que “los mercenarios se han apoderado de las minas y del sistema político de la República Centroafricana” y añadiendo que “los sentimientos antifranceses que prevalecen actualmente en África Central son obra de estos mercenarios depredadores que ahora están en al cúspide del Estado, teniendo como rehén al presidente”. La acusación a Rusia de estar detrás de todo es evidente, así como de hacerse con el control del país a través de estos “mercenarios”.

Tras esta diatriba, rápidamente desde Chad se acusó a la República Centroafricana de agresión y de crímenes de guerra.

Como la cosa se calentaba, desde la República Centroafricana se intentó encontrar una solución política y no echar más leña al fuego enviando una delegación oficial a Chad para presentar una disculpa. Chad se negó a recibirla en un primer momento, aunque la mediación de “países amigos africanos” (este hecho es significativo porque deja, aparentemente, fuera a Francia), hizo que los chadianos diesen marcha atrás y aceptasen la delegación. Se llegó al acueerdo de que se abra una investigación internacional, imparcial e independiente por parte de la ONU y otros organismos regionales.

Quién tuvo la culpa no se sabe, habrá que esperar a ver qué da de sí ese acuerdo. Para Chad fueron los centroafricanos, para estos fueron los chadianos por dar apoyo a los rebeldes, que se habrían refugiado en territorio chadiano. Hasta aquí, todo más o menos normal. Pero el factor determinante, y al que se agarra Francia, es que las tropas centroafricanas cuentan con instructores rusos que, según Francia, estaban presentes en el enfrentamiento. Esos instructores son “contratistas privados” en lenguaje ruso, y “mercenarios” en el francés. Lo cierto es que hay un acuerdo oficial entre los ministerios de Defensa de la República Centroafricana y Rusia, presentado ante el Consejo de Seguridad de la ONU, que avala esta presencia. Y que, por cierto, es lo mismo que está haciendo EEUU en Afganistán porque, a pesar de repetir que sus tropas dejarán el país este año, habrá unos 16.000 contratistas que seguirán allí en virtud de un acuerdo similar entre los ministerios de Defensa de los dos países. Pero esa es otra historia.

Lo cierto es que entre Chad y la República Centroafricana hay un viejo conflicto como consecuencia de la participación de los chadianos en una misión de la ONU en ese otro país africano “en apoyo al proceso de transición” en 2014 que ya os he mencionado. Las tropas de Chad tuvieron que abandonar la República Centroafricana dos años después tras constatarse que utilizaban a la población como escudos humanos (reconocido por la ONU como “comportamiento inapropiado”) ante los ataques que sufrían. Desde entonces hay una animadversión clara contra Chad que se acrecienta ante el apoyo de este país a la Coalición de Patriotas por el Cambio de la República Centroafricana, formada por seis grupos que se oponen al gobierno central y que mantiene una estructura armada que controla una zona fronteriza con Chad considerada estratégica por su riqueza en tierras raras y oro, principalmente. De la extracción y venta de oro se financia la CPC que cuenta, también, con el apoyo de Francia.

La CPC ha incrementado sus ataques desde que en diciembre del año pasado fuese reelegido el presidente del país y eso es lo que ha llevado a la situación actual. Esas elecciones no fueron del gusto francés, aduciendo que no se había cumplido a cabalidad un acuerdo de la ONU sobre ellas, y anunció que suspendía las ayudas económicas mientras no hubiese unas “elecciones justas”. Supongo que os suena el discurso, que siempre es el mismo de la mafia occidental. Si ganan los suyos todo está bien, en caso contrario todo es antidemocrático y autoritario.

Pero no todo lo que reluce es oro, nunca mejor dicho, puesto que en esas elecciones se presentaron 15 candidatos opositores, lo que facilitó la reelección del presidente en unas elecciones que estaban avaladas por Francia, Rusia, la ONU, la UE y el Banco Mundial.

Para clarificar un poco más el tema, en Malí andan de golpe en golpe, solo que el protagonismo no lo tienen los militares, como aparece por ser los protagonistas, sino los civiles que son, profundamente, antifranceses. Desde agosto del año pasado ya van dos (a finales de mayo fue el nuevo) y los dos son claramente un rechazo al colonialismo francés en el país. Porque la principal fuerza que apoya a los militares que han dado los golpes es el Partido Socialista, el principal partido de una coalición, el Movimiento 5 de Julio-Agrupación de Fuerzas Populares, que es hipercrítico con Francia y su papel no solo en Malí sino en África.

Francia no ha tardado en mover a sus peones, reproduciéndose lo que ya ocurrió en agosto del año pasado por parte de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental y la OUA. Para que entendáis un poco mejor la cosa, ved este gráfico.

Estos son los países que la componen y, como véis, siguen manteniendo como lengua oficial la de las metrópolis que los colonizaron. Y la mayoría fueron colonias francesas.

Francia ya no quiere saber nada de colaboraciones “antiterroristas” con el ejército maliense. Ya véis, la prioridad en Chad para apoyar a un sátrapa y a su sucesor era esa, pero en Malí no porque el nuevo golpe también es antifrancés o, mejor dicho, refuerza ese rechazo a Francia.

La CEDEAO, cuyo papel es básicamente económico, suspendió a Malí de todas sus funciones mientras no se nombrase a un primer ministro civil. Pues hoy lo han nombrado y es, precisamente, un alto dirigente del Movimiento 5 de Julio-Agrupación de Fuerzas Populares.

Va a estar interesante la cosa porque Francia tiene dos elementos de los que preocuparse, y mucho.

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Como es lógico, habrá que prestar atención a las elecciones de México y Perú del domingo.

http://elterritoriodellince.blogspot.com/

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