La pobreza en España avanza imparable en mitad de la pandemia

Una de cada cuatro personas está en riesgo de exclusión, una ratio superior incluso a la de 2008. La crisis del coronavirus puede aumentar en 1,1 millones el número de personas que viven en la pobreza, hasta los 11 millones


 

España no solo ha sido uno de los países más golpeados por la covid-19, sino que también se encuentra entre los que han encarado la pandemia con los problemas estructurales más latentes y con unas cifras de pobreza que todavía se sitúan por encima de las que había antes de la crisis de 2008. Esta es una de las conclusiones que se pueden extraer del nuevo informe anual sobre pobreza de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-España), donde se advierte de que nuestro país ha incumplido los objetivos sobre pobreza marcados para 2020 en la Estrategia Europea de crecimiento, aprobada hace una década.

Las cifras recopiladas por la entidad señalan que, a finales de 2019, una de cada cuatro personas –11,8 millones– vivía en riesgo de pobreza o exclusión social en nuestro país, una cifra todavía 1,5 puntos superior a la que se registraba en 2008. En estos 11 años, la población española ha llegado a perder una capacidad de consumo equivalente a 646 euros.

Si bien desde el 2014 el indicador AROPE, que se usa para medir pobreza y exclusión social, ha ido mejorando de forma paralela a las tasas de empleo, la EAPN subraya que la evolución de España es la cuarta peor en el conjunto de la Unión Europea. Ni siquiera los años de crecimiento en los indicadores macroeconómicos han bastado para que nos acerquemos a cumplir unos compromisos comunitarios que fijaban para este año una reducción en 1,5 millones del número de personas en riesgo de pobreza y exclusión respecto de las cifras de hace diez años.

Estos datos, asegura la organización, ponen además “en cuestión las mejoras reales en las condiciones de vida de las personas producidas por la recuperación” de los últimos años, que ha quedado muy lejos de alcanzar a todo el país en igualdad de condiciones.

Y así se puede comprobar también en las diferencias de renta real por grupos de población, que desde 2014 ha descendido un 10,4% en la cuarta parte más pobre de la población, mientras que en el resto la caída ha sido tres veces menor. Mientras, solo el 10% más rico de la población acapara cerca de un cuarto de los ingresos que se generan en el país: “Si la crisis duró tres años para la mitad de la población con mayores ingresos, para el 25 % más pobre todavía no se acaba”, señala el estudio.

Otro de los grupos de población que  más ha sufrido los efectos de la crisis y la desigual recuperación ha sido el de los menores de edad. Los niños y adolescentes han tenido los niveles de pobreza más altos por grupos de edad en 10 de los últimos 12 años. En 2019, la tasa no solo ha crecido seis décimas hasta situarse en el 27,4%, sino que además sigue un 33% por encima de la del resto de la población.

En el caso de las mujeres, el estudio señala también “las enormes diferencias de género que se verifican en el mercado laboral mostrándose también, con diferente intensidad, en la medición de las condiciones de vida”. Prueba de ello es que, a cierre de 2019, había 600.000 mujeres más en riesgo de pobreza y exclusión que hombres.

La desigualdad de género también se hace palpable en la situación que atraviesan los hogares monoparentales, un grupo de población altamente feminizado. Casi la mitad de estas familias está por debajo del umbral que marca el indicador AROPE sobre vulnerabilidad.

EAPN asegura que, en el contexto actual del coronavirus y a la espera de que se conozcan los indicadores actualizados a la nueva crisis, las cifras con las que se llegó a 2020 han de ser tomadas con una referencia de mínimos para el momento actual. Entidades como el FMI ya auguran una caída del PIB cercana al 13%, mucho mayor que la que se produjo en 2008 y que ya dejó un aumento muy considerable de la vulnerabilidad. Sin embargo, y aunque no existan cifras sobre los últimos seis meses, basta saber que a finales de 2019 casi la mitad de la población tenía alguna dificultad para llegar a fin de mes para aventurar el impacto que la pandemia generará en los ya débiles cimientos del bienestar.

Sobre esta cuestión, un informe que también ha publicado Oxfam Intermón en los últimos días ofrece, precisamente, una primera aproximación estadística al impacto de la pandemia a través de varias proyecciones y cálculos. Según la organización internacional, si no se toman más medidas –en los Presupuestos Generales o con otras políticas públicas– nuestro país tendrá 1,1 millones de personas pobres más al finalizar este año.

La estimación de la organización, que se ha basado en el PIB de varios países y sus respectivas tasas de paro, apunta a que la tasa de pobreza subirá en España cerca de 2,3 puntos hasta situarse en el 23%. Esto son casi 11 millones de personas en situación de vulnerabilidad en un país de 47 millones de habitantes.

https://ctxt.es/es/20201001/Firmas/33823/observatorio-social-eapn-pobreza-11-millones-espana.htm

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