Los berlineses decidirán en Referendum si socializan o no a las grandes inmobiliarias (Vídeo)


¿Por qué en Berlín, sí, y en las grandes ciudades españolas, más afectadas por la especulación que la capital alemana, no?

El próximo 26 de septiembre, los berlineses tendrán la oportunidad de decidir en un Referéndum si expropian o no a las potentes inmobiliarias que se han hecho con la propiedad urbana de su ciudad. Que pueda suceder eso en Alemania, la locomotora capitalista de la UE, a muchos le resultará una broma. Pero no es así. Nuestro colaborador Aday Quesada nos explica al detalle cómo ha sido el proceso que ha conducido hasta la celebración de este determinante referendum. Asimismo, nos pone en evidencia que la situación de las grandes ciudades españolas es peor que la de Berlín… pero aquí, en cambio, andamos atribulados en el profundo debate de si lo correcto es utilizar los artículos “él”, “ella” o “elle”…

 

Según informan los medios de comunicación germanos, el próximo 26 de septiembre  Berlín celebrará un Referéndum en el que sus ciudadanos decidirán  si se expropia o no  a  las grandes inmobiliarias privadas que poseen más de 3.000 viviendas en su territorio.

 

La campaña para la celebración del referéndum tuvo como base el artículo 15 de la Constitución alemana. En el citado artículo se expresa que:

“la tierra… se puede transformar en propiedad común con fines de socialización”.

 

Pero es que el artículo 15 permitiría, además, que  la compensación a  las empresas inmobiliarias pudiera ser notoriamente menor a las cantidades que éstas podrían obtener en el mercado.

 

Si en el Referéndum ganaran los que están a favor de las expropiaciones, aproximadamente 240.000 apartamentos serían convertidos en viviendas sociales de forma automática. Parece obvio que tales resultados constituirían una enorme victoria para los residentes en esa ciudad alemana, que han estado pagando alquileres  astronómicos durante los últimos años.

 

 

Si los resultados son favorables a esta expropiación inmobiliaria sus efectos podrían ser dobles. Por una parte, afectaría positivamente a la vida doméstica de los berlineses, pero también podría ser un ejemplo para todas las ciudades europeas,  atrapadas en las trampas urdidas por el capital inmobiliario.

 

 

Durante los últimos diez años el precio de los alquileres  ha llegado a duplicarse en Berlín, mientras que los salarios  apenas  han tenido alguna modificación.  Como resultado de ello, la vivienda se ha terminado convirtiendo en un  bien inasequible para la inmensa mayoría de los berlineses. Los  responsables de estos precios  delictivos han sido las grandes empresas inmobiliarias germanas. Entre ellas se encuentran un número de empresas con nombres tan sonoros como “Vonovia” , “Akelius” y “Deutsche Wohnen”. Compañías que, en sus ofertas, prometen altos dividendos a sus accionistas,  apretando para lograrlo el acelerador de los precios del alquiler. Un  abuso que simultanean con un pésimo trato a sus inquilinos.

 

Como sucede de manera invariable en la feroz selva mercantil, tanto de Alemania como de cualquier otro país capitalista, estas gigantescas empresas inmobiliarias  han terminado apoderándose del mercado de alquiler en la capital germana.  La “Deutsche Wohnen & Co”, por ejemplo, posee la friolera del 12 por ciento de toda el área residencial. Esa cifra representa  nada menos  que 240.000 hogares. Que  el referéndum permitierala socialización de estos monstruos inmobiliarios, no beneficiaría solamente  a los inquilinos que habitan en ellos,  sino que además sacudiría los mismísimos cimientos del mercado alemán de la vivienda .

 

El mes de marzo del presente año, el Tribunal Constitucional alemán canceló la congelación de los precios de los alquileres  que habían impuesto los residentes berlineses en el curso del año anterior. El Tribunal, como sucede también en España con los altos tribunales, se alineó  con los intereses de los poderes económicos, participando  de lleno en la vulneración del derecho a la propiedad de las familias y en detrimento del derecho a la vivienda.

 

Sin embargo, la congelación de alquileres derogada por el alto tribunal fue tan solo un primer paso para combatir el vertiginoso crecimiento de los alquileres. Otros instrumentos como el Mitpreisbremse -freno de alquiler-,  el  Milieuschutz -protección del medio ambiente- o el “derecho de tanteo” ya habían demostrado tener poca eficacia a la hora de su aplicación práctica.

 

Por tanto, la socialización de una gran parte de  los inmuebles parece  constituir el único medio eficaz para frenar  el poder arrollador de las grandes inmobiliarias que se están comiendo todas las grandes urbes.

 

LA ORGANIZACION SOCIAL DE LOS BERLINESES, BASE DE SUS MOVILIZACIONES

 

Los organizadores  de la campaña en defensa de la socialización, el “Deutsche Wohnen & Co enteignen”, son miembros de una  iniciativa democrática de base, integrada por  personas comprometidas que trabajan con  los  comités de inquilinos. A ellas se agregan grupos socialmente comprometidos con una política urbana distinta  y rupturista, a los que se suman también  algunos  partidos políticos. Las decisiones se toman en juntas generales  de celebración bimensual.

 

Siete grupos de trabajo se encargan de organizar los distintos aspectos de esta campaña: preparación de juntas generales, acciones, movilización, coordinación, contactos, etc.

 

Además, existen numerosos grupos vecinales que organizan stands informativos, colocan carteles, van de puerta en puerta para informar a los vecinos y recoger firmas, etc. Estos grupos de vecinos son la columna vertebral de la campaña y ya cuentan con mil empleados activos en toda la ciudad.

 

En octubre de 2018 el movimiento ciudadano berlinés  presentó una resolución para  la expropiación ante el Senado estatal de Berlín. Para que pudiera ponerse en marcha el proceso proyectado  las primeras firmas comenzaron a recolectarse entre abril y junio de 2019. Pero aquello fue sólo  un punto de partida para poner en marcha  una andadura  forzara la celebración del referendo

 

Desde  aquella fecha hasta ahora la iniciativa ha tropezado con duras resistencias, con prohibiciones, que han tenido que ser combatidas con una dura lucha social en la calle,  con  movilizaciones sociales y  con mucha participación y agitación ciudadana.

 

En enero de 2021, Deutsche Wohnen & Co enteignen inició la segunda etapa de la campaña, recolectándose  nuevas firmas. Entre  los meses de febrero y junio de  este año, más de 350.000 personas firmaron la petición de referéndum. El mínimo requerido  era de tan sólo de  175.000 firmas. Se duplicaron las firmas necesarias  Así, este movimiento de lucha de los berlineses consiguió, finalmente, su primera victoria,  que  ha  concluido obligando por la fuerza de las movilizaciones a que el Referéndum para la expropiación de los grandes  consorcios inmobiliarios que actúan en Berlín,  pueda celebrarse.

 

Este apasionante Referéndum tendrá lugar el 26 de septiembre de 2021, simultáneamente a las elecciones a la Cámara de Representantes de Berlín y al Bundestag.   Para que pueda procederse a la socialización  de los gigantes inmobiliarios, la mayoría de los votantes deberá votar “sí”. Al menos un 25% de los berlineses  con derecho al voto tendrán que participar en el mismo, para que pueda ser válido.

 

EL SILENCIO DE LOS MEDIOS ESPAÑOLES. LAS PODEROSAS RAZONES PARA LA SORDINA

Resulta muy signiticativo que en España los grandes medios de comunicación hayan evitado referirse durante todos estos meses a un interesantísimo proceso  que ha terminado dando lugar a la celebración de un referéndum en Berlín. ¿Una casualidad? ¿Un simple desliz informativo?

 

No parece dada la envergadura de lo que sucede en grandes ciudades como Madrid y Barcelona, en manos ambas  de multinacionales del sector inmobiliario, el asunto haya podido pasar informativamente “desapercibido”.  que parece ser una casualidad, pues una ciudad como Madrid  cayó desde hace tiempo  en las garras del monstruo inmobiliario estadounidense “Blackstone”. El acaparamiento por parte de esta multinacional estadounidense ha contribuido, de manera decisiva,   a elevar los precios de los alquileres en la capital del Estado, hasta tal punto que estos  se duplicaron en tan sólo tres años, mientras que en Berlín necesitaron una década para duplicarse.  La verdad es que tal silencio no nos debe resultar extraño si tenemos en cuenta la estrecha conexión económica existente entre Bancos, inmobiliarias y medios de comunicación.

 

Pero aquí, incluso los ámbitos denominados “de izquierdas”, como si oyéramos llover… Eso sí, profundamente atribulados-as-es, entretenidos-as-es y engatusados-os-es en un intenso debate, de profundo calado revolucionario, de sí lo políticamente adecuado es usar “él” “ella” o “elle”.

 

Mientras tanto, las voraces inmobiliarias, alentadas por la paz social que parece estar embargando a este país, no paran de desahuciar a decenas de miles de ciudadanos sacudidos por los efectos de dos crisis consecutivas, continúan subiendo por las nubes  los precios de los alquileres y convirtiendo el centro de las grandes ciudades en núcleos exclusivos para multimillonarios propios o foráneos.

 

Y todo ello con la más absoluta impunidad social. Así nos va.

 

ALGUNAS  INSTANTÁNEAS DE LA LUCHA DEL PUEBLO BERLINES CONTRA EL PODER DE LAS INMOBILIARIAS

https://canarias-semanal.org/art/31219/los-berlineses-decidiran-en-referendum-si-socializan-o-no-a-las-grandes-inmobiliarias-video

 

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