No compañera, así no construimos unidad ni movilización, así destruimos la poca existente


 

 

“Trampa de las pensiones” Con este título expectante denuncia la compañera Miren Etxezarreta, el proceso de negociación entre el gobierno del PSOE y UP con CC.OO, UGT , CEOE y CEPYME de reforma de las pensiones ENTREVISTA: LA ECONOMISTA MIREN ETXEZARRETA DENUNCIA LA “TRAMPA DE LAS PENSIONES” URDIDA ENTRE GOBIERNO Y SINDICATOS | Canarias-semanal I Digital informativo de ámbito internacional y actualización diaria Se trata de un proceso escalonado, del cual ya ha surgido un primer acuerdo publicado en el BOE de 6 de septiembre de 2021, en línea con el acuerdo de gobierno de anular la reforma del PP. Todas las modificaciones en esta primera fase, van en esa dirección del pacto de gobierno y de la movilización sindical y de pensionistas, como la subida de las pensiones según IPC o eliminación de gastos ajenos. Todos los cambios acordados afectan al texto refundido de la Ley de la Seguridad Social, aprobado por Real Decreto Legislativo 8/2015 de 30 de noviembre, que afecta a la reforma de Rajoy presidente del gobierno por el PP desde diciembre del 2011 y mejora la de Zapatero, presidente del gobierno por el PSOE hasta diciembre del 2011 y en línea con el acuerdo de gobierno de coalición progresista.

Pero como podemos observar en la entrevista, Miren Etxezarreta no hace una sola referencia de lo acordado en esta primera fase y no por desconocimiento, sino, porque tira por los suelos todos los argumentos de la supuesta trama, por eso no juzga lo acordado sino que lo prejuzga desde el juicio de intenciones como objetivo, creyendo desde cierto infantilismo izquierdista, que ser marxista es compatible con valoraciones que nacen de los juicios de intenciones y la crítica sectaria, cuando lo que hace, es situarse fuera de un campo popular que desprecia por reformista, con el objetivo de dividirlo y debilitarlo; hablando, como si toda la verdad de los procesos sociales estuvieran solo en manos de personas elegidas, como si otras que también se movilizan por lo imposible, no tuvieran la capacidad de entender lo posible en cada momento y de avanzar entre lo escaso conseguido, lo que falta por conseguir y nuestra debilidad ideológica, política y organizativa, con una correlación de fuerzas tal, que solo la habilidad de quienes nos representan en el gobierno, sustituye la lucha que un movimiento obrero y popular dividido y desorganizado, es incapaz hacer.

Pero veamos en qué parte de lo discutido y en el posicionamiento de Unidas Podemos, está “la trampa de las pensiones” urdida entre gobierno y sindicatos, valorada como una vuelta más de tuerca en el camino de la privatización de las pensiones públicas. Denuncia el aumento de la edad de jubilación como fundamental en este proceso y la bonificación para los que deseen alargar su vida laboral, al tiempo que se castiga la jubilación anticipada y del aumento a los 35 años para el cálculo de la pensión. Esto en plena coincidencia con los anarcoliberales, el sector más radicalizado y sectario del movimiento de pensionistas, al tiempo que responsable de su ruptura por pretender sustituir a los sindicatos en el Pacto de Toledo en representación de los pensionistas. A esto decir, que la edad de jubilación y del cálculo está en la reforma de Zapatero, que al no estar contemplada en el pacto de gobierno es difícil que en esta negociación se cambie, aunque sí mejorar como las penalizaciones en la jubilación anticipada.

Sobre la bonificación para alargar la edad de jubilación, afirmar de que divide a la clase obrera no parece que nazca de la experiencia del trabajo sindical, porque ya existía en el ámbito de la función pública, siendo una opción a la que optan el personal de las categorías A y B, que al llegar la hora de la jubilación, les faltan años de cotización y de edad para llegar al cien por cien, al incorporarse tarde al trabajo por los años de estudio y oposición, ahora se bonifica. Los sectores profesionales como médicos, al compatibilizar lo público con lo privado, salen ahora más favorecidos y aquí, el problema es implantar la incompatibilidad como en justicia o enseñanza con la actividad privada. En el resto de actividades productivas con las excepciones que en todo hay, el problema no es que el patrón pretenda alargar la vida laboral, si no, que teniéndolo con contrato fijo, cómo despedirlo con la menor indemnización posible, para contratar a personas jóvenes en mejores condiciones de explotación y aumentar los beneficio, único fin empresarial.

Sobre las críticas a la penalización de las jubilaciones anticipadas, mezcla churras con merinas y así no salen cuentas y menos, ser solidaria con los sectores de la clase obrera que de esos privilegios carece. En el ámbito de las personas en paro o precarias, ninguna modalidad les es útil al cien por cien, solo la anulación de la reforma laboral que los condena a la precariedad les es válido, porque con más de cincuenta años ningún empresario los contratará y cuando acaben el desempleo, como mucho tendrán una ayuda social que no cotizará y cuando llegue a la edad que puedan jubilarse, desde la oficina de empleo le dirán que a partir de la fecha, deja de cobrar el subsidio por tener derecho a solicitar la jubilación anticipada, a pesar de penalizar la pensión por la falta de años de cotización y de edad. Parecido la clase obrera del sector de servicios y pequeñas empresas, que de una u otra manera empujado por el empresario o el propio trabajador por cansancio, enfermedad, dependencia propia o de familiares, pide la cuenta negociando el despido o sin más, es despedido con derecho al desempleo. Pero agotado este y al tener edad para solicitar la jubilación anticipada, no le concederán subsidio y aceptará a pesar de la doble penalización. Aquí entra la mayoría de la clase obrera porque el objetivo de alargar la edad de jubilación es penalizar, ahora se mejora un poco la reforma de Zapatero, pero insuficiente sobre todo para precarios, mujeres y migrantes.

El contrato relevo es de difícil aplicación fuera de los sectores de la negociación colectiva, pero si está contemplado en el convenio, a pesar del aumento del tiempo de presencia en el centro de trabajo resulta positivo para la clase obrera, siendo factible en el ámbito del personal público laboral. Pero de privilegio puro son las prejubilaciones en la gran empresa o la banca, donde la han generalizado para optimizar recursos y con menos personal obtener más beneficios. Un privilegio que da el gobierno y la patronal con la colaboración de sindicatos mayoritarios y amarillos, para que la gente venda su conciencia por la jubilación anticipada y no peleen por el puesto de trabajo y el futuro de sus hijos y en la banca, es un privilegio que el resto no tiene a costa del erario público, porque todo el proceso de fusión bancaria y prejubilaciones, se hace a costa del erario público.

Aunque todo puede entrar en el neoliberalismo no todo es neoliberalismo. Pinochet entregó las pensiones públicas y lo público a manos de la gestión privada, para pagar a quienes financiaron el golpe de estado. Aquí desde el triunfó de la reforma sobre la ruptura democrática, la táctica del agua templada ascendente es usada desde hace tiempo, para privatizar lo público y pensiones y duró hasta el 2011, año que la oligarquía financiera neoliberal obligado por la crisis financiera del 2008, presionaron a zapatero hasta romper el pacto social de la transición de estado de bienestar, ejecutando las mayores reformas y recortes austericidas y privatizaciones de la actual dictadura democrática capitalista, posteriormente dimite, dando la mayoría absoluta electoral al gobierno de la derecha, que las desarrolla a degüello social hasta el 2014, año que en España se acabó con el bipartidismo y con la generación que dirigió la transición a la actual democracia capitalista.

Con las pensiones públicas iniciaron recortes y penalizaciones, al tiempo que la banca creó planes privados de pensiones como oferta financiera, favorecidos fiscalmente por los gobiernos. Pero aun así, fracasó entre los sectores a los que iban dirigidos de la clase media y alta, a pesar del desgrave fiscal. Reflexiones sobre las recomendaciones de la comisión parlamentaria de los Pactos de Toledo en este artículo, se reflexiona sobre este tema y las líneas del acuerdo base sobre el que negocian. Y ahora, acordaron rebajar las bonificaciones fiscales a los planes privados de pensiones a unos dos mil millones por su fracaso social, probablemente motivado porque es un plan gestionado por una sociedad ajena al banco con quien la contratas, expuesto a la quiebra y a la pérdida del plan al no estar garantizada por el estado, pero generalizan los planes de pensiones de empresa y sector ya existentes en el ámbito de lo público y privado en Euskadi, gestionado por el banco, las empresas y los sindicatos mayoritarios, incluidos LAB y ELA, dos sindicatos nacionalistas que la compañera no menta, favorecidos también fiscalmente.

¿Qué relación tienen estas iniciativas privadas con la privatización de las pensiones? Ambas son productos del mercado europeo financiero dirigidos a la clase media y alta, que no tiene sentido anular porque la propia clase media y alta lo pide para la inversión de sus ahorros. Pero entonces dónde está el problema que la compañera de ello no habla? pues está en la bonificación misma de los planes privados de pensiones, de empresa y de sector, que como tantas otras cosas de este sistema de dictadura democrática del capital, son legales pero no éticas, porque favorecen a los que más tienen y no por igual con las públicas. Pero en estos momentos tan críticos, esta crítica destructiva, divisionista y sectaria es necesaria? El gran capital no da puntada sin hilo y la izquierda sin estructura política ni organizativa, solo sabe criticar al aliado y aquellas personas o colectivos que conforman el campo popular, el que existe, con muchos defectos y pocas virtudes; pero este reformismo de izquierda con su representación en el parlamento nacional y en especial Yolanda Díaz, es lo único que existe y nos representa, no hay absolutamente nada más. No hay un partido obrero marxista, ni sindicatos de clase ni vecinales que movilicen, ni movimientos espontáneos de masas que combatan por el estado de bienestar perdido y menos, por la anulación de las reformas laborales que el trabajo y la vida nos precariza miserablemente.

La posibilidad de que Yolanda Díaz consolide una opción reformista de izquierda para las próximas elecciones generales, es mínima sin el apoyo externo del conjunto de la izquierda marxista plural, atomizadas en grupos que no representan nada a nivel político y social. El camino del reformismo

sin confluencia en el apoyo electoral, tiene un recorrido muy corto que lo marcarán las elecciones municipales y autonómicas, donde el desastre se vislumbra por el carácter identitario y marginal, de las reivindicaciones locales y provinciales de las fuerzas políticas que lo componen, cuestiones que la clase obrera es difícil que las pueda asumir como alternativa, pero hay dos excepciones, en su momento tuvimos la de Pablo Iglesias y ahora la de Yolanda Díaz con un discurso global. De la izquierda plural obrera y marxista depende, de que en las próximas elecciones generales la única opción con posibilidades electorales consiga reforzarse y que su resultado, permita situar como objetivos la anulación de las reformas de Zapatero y si fracasamos, todos seremos responsables de que el gobierno de España esté en manos de la extrema derecha y el fascismo.

Y de lo otro, de la movilización de las masas; que nunca estuvo en manos del reformismo, porque cuando se dio, fue de forma espontanea y sin dirección política y si queremos movilizar al pueblo, lo primero que hay que hacer es como en los revolucionarios en los setenta, abandonar el sofá de casa y la mesa de la cafetería y pasar a organizarse en los sindicatos obreros, movimiento vecinal, estudiantil, campesinos o autónomos, para construir partido obrero marxista mediante el trabajo pedagógico entre las masas, combatiendo el reformismo posibilista y las ideas reaccionarias, para ganar así la mayoría ideológica, política y cultural entre el pueblo, lo demás es un radicalismo anarcoliberal que en nada combate al enemigo principal del pueblo: la oligarquía financiera neoliberal, que tiene como objetivo situar en el mercado libre para el que pueda pagarlo, todos los servicios públicos como la dependencia, la enseñanza y ahora bajo los efectos y desmovilización de la pandemia, con toda brutalidad la sanidad pública, convirtiendo en parte la defensa en exclusiva de las pensiones públicas en un acto corporativo, porque cuanto más alta sea, más nos gastaremos en tiritas para la tos, el cáncer o las migrañas: opiáceos lo llaman en EE.UU.

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