Nuestra ruinosa política de infraestructuras de transporte no se soluciona con más impuestos

Todos los indicadores señalan que estamos a la cola de los países de nuestro entorno en recursos y servicios de sanidad, educación, atención social, investigación, etc.

A pesar de la crisis, a pesar de los drásticos recortes sociales, seguimos dedicando una gran cantidad de fondos a grandes infraestructuras de transporte. Pero a juicio de Ecologistas en Acción la realidad indica, una y otra vez, la poca rentabilidad económica y social de estas descomunales inversiones y su baja generación de empleo, por no hablar de sus tremendos costes de oportunidad. Ahora se habla de mantener esta política de infraestructuras con más impuestos: por más que medidas como incrementar el precio de los combustibles puedan ser sensatas, los fondos recaudados deberían ir a políticas muy distintas a las de continuar con la tendencia actual.

var g_cPartnerId = ‘ecologistasenaccion’; var g_cTheme= ‘ecologistasenaccion’;

Si las virtudes que le asignan nuestros gobiernos a las grandes infraestructuras de transporte fueran ciertas (enorme generación de empleo, dinamización económica…), la situación en España debería ser muy distinta a la que es. Efectivamente, puesto que somos el primer país europeo en kilómetros de autovías y autopistas y en alta velocidad ferroviaria, así como récord europeo también de aeropuertos ociosos o sobredimensionados, no deberíamos tener una tasa de paro tan alta y la crisis apenas debería notarse.

En definitiva, no se entiende que si las infraestructuras de transporte generan tanto empleo seamos simultáneamente récord europeo en estas infraestructuras y récord de paro. Ni tampoco se comprende que si resultan tan positivas para el desarrollo económico, a pesar de nuestra sobredotación en infraestructuras estemos en una situación económica tan precaria, con la que se está justificando draconianos recortes sociales.

La realidad en el tema de las infraestructuras de transporte no funciona como nos quieren hacer creer. Multitud de estudios concluyen que a partir de un cierto umbral en la dotación de grandes infraestructuras –que en España hemos superado hace tiempo y de largo–, cualquier inversión en nuevas obras puede ser contraproducente para el desarrollo desde una estricta visión economicista, sin hablar de su fuerte impacto ambiental y social.

Ante estos análisis, Ecologistas en Acción, no entiende que se esté hablando de incrementar los impuestos, por ejemplo a los combustibles de automoción, para continuar con una política de infraestructuras tan desastrosa. Estando de acuerdo en un incremento de la fiscalidad a los combustibles, la organización ecologista piensa que los fondos obtenidos deberían ir a partidas distintas que a incrementar nuestra hipertrófica red de autovías, a continuar financiando un tren elitista como el AVE o a fomentar el transporte aéreo que, nuevamente, no está al alcance de buena parte de la población y, al igual que el coche, es un gran emisor de gases de efecto invernadero.

Para Ecologistas en Acción resulta claro que necesitamos inversiones en transporte, pero ni mucho menos las que se están acometiendo. Necesitamos mejores servicios de transporte, no más autovías. Nos hace falta un mejor ferrocarril, no un tren elitista que sólo tenga parada en grandes poblaciones. Necesitamos buenos servicios de cercanías ferroviarias, no más anillos de circunvalación. Necesitamos carriles bus, no autopistas con más carriles. Urge poner en práctica planes de movilidad sostenible, no más listas de infraestructuras.

Ecologistas en Acción considera que a pesar de nuestra sobredotación de infraestructuras de transporte, seguimos invirtiendo en ellas una enorme cantidad de fondos (por ejemplo, en mayo de 2010 se aprobó el decretazo que, con fuertes recortes sociales, pretendía ahorrar 15.000 millones de euros en dos años, menos de la cantidad que sólo para ese mismo año, 19.300 millones, se presupuestó para infraestructuras desde el Ministerio de Fomento).

Por el contrario, todos los indicadores señalan que estamos a la cola de los países de nuestro entorno en recursos y servicios de sanidad, educación, atención social, investigación, etc. pero éstos, más allá de los discursos, no tienen prioridad presupuestaria alguna. Al contrario, son los que sufren con más virulencia los recortes del Gobierno central y autonómico. Sin embargo, son precisamente estos sectores en los que es posible crear más empleo sin impactos ambientales y con un gran beneficio social.

www.ecologistasenaccion.org

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *