¿Segundas partes?

Sobre las primarias de Podemos en Gijón

 

Uno ya tiene sus años y vio mucho en política, pero siempre aparecen cosas que lo dejan con la boca abierta. Leo la prensa local y me encuentro con que la ex concejala de Xixón Sí Puede Estefanía Puente se presenta al cargo de, con otro nombre pero para que todo el mundo lo entienda, secretaria general del partido Podemos en Gijón.

Esta organización parece poseer la extraña cualidad de hacer que la gente tire la toalla, pero sin dar explicaciones satisfactorias. Podríamos citar a Emilio León, David Alonso, a continuación Estefanía Puente y más recientemente Lorena Gil. Hay más gente que se retiró del primer plano o abandonó el barco, pero ésos pasaron más desapercibidos.

Las poco claras explicaciones dadas por Estefanía Puente al poco de dimitir y abandonar el partido David Alonso, en enero del 2019, eran que en Podemos había personas tóxicas. Eso es tirar la piedra y esconder la mano, y desde luego cualquier cosa menos una argumentación política.

Veamos, antes de que la ex concejala dijera que no iba a continuar ya había corrientes críticas con el modo en que el grupo municipal de Xixón Sí Puede y el partido Podemos a nivel local estaban funcionando, bajo la batuta del nefasto Mario Suárez del Fueyo. Notoriamente el sector que lideraba la también ex concejala Verónica Rodríguez. Son bien sabidos los conflictos habidos entre lo que podríamos denominar “sector oficial” y el crítico de Rodríguez. El señor Mario Suárez tuvo la desfachatez incluso de llamarla vaga, como en cierta medida salió en los medios pero sobre todo entre la militancia local. Y resulta que quien más iniciativas metió por el registro fue Estefanía Puente y a continuación Verónica Rodríguez, mientras las del secretario general fueron mucho más escasas. Ya no recuerdo las cifras exactas, pero es información pública que podía consultarse en la web municipal.

Al poco de que Verónica Rodríguez dimitiera se reincorporó a su trabajo de funcionaria en la Fundación Municipal de Cultura, estamos en el verano del 2018. Por razones ajenas a ella estaba vacante la plaza de director del Antiguo Instituto y fue ella la sustituta. Recordemos que la polémica que provocó su dimisión, la guinda del pastel de su descontento, era la negativa a hacer una moción de censura contra Foro, siendo Verónica Rodríguez partidaria de llevarla a cabo y el señor Fueyo de no hacerla. Es decir, la postura política de ella perjudicaba a Foro y la de Fueyo le beneficiaba. Pues bien, el nefasto secretario general llegó a pedir información acerca del nombramiento de Rodríguez insinuando que de alguna manera podrían estar remunerando su posición. El absurdo de esa insinuación es que perjudicando Rodríguez a Foro éste supuestamente la recompensaba. Esa idea no sólo no tiene ningún sentido sino que además demuestra la ruin mezquindad del señor Fueyo, a quien al parecer no le gusta que le rechisten.

Luego, ya sin Verónica Rodríguez en el grupo municipal, llega la votación del Plan General de Ordenación. A pesar del profundo artículo crítico con el mismo publicado en La Nueva España por el profesor Germán Ojeda el 28 de enero del 2019, el secretario general local presenta un tocho el día 29 al consejo ciudadano local de Podemos, y bajo pretexto de que no hay tiempo presiona a dicho consejo para que se apuebe que el voto en el ayuntamiento sea favorable al mismo. Sorprendentemente el consejo vota que la postura del grupo municipal sea a favor sin haberlo discutido, ni siquiera leído, ante mí lo reconoció un miembro del mismo. Al día siguiente, 30 de enero, hay pleno municipal y XSP vota a favor. Tan chocante posición llama la atención de la prensa y Mario Suárez tiene la desfachatez de decir que el grupo municipal estaba mandatado en ese sentido por el consejo ciudadano.

Por esas mismas fechas comenzaba el proceso interno de primarias para elaborar la candidatura a las municipales de Podemos Xixón, en las que el secretario en ejercicio decía no tener decidido si presentarse o no. Quien se disponía a arrebatarle la cabeza de lista era Rosa Espiño. Pues bien, ésta celebra un acto abierto a militantes e inscritos en el Antiguo Instituto, y allí aparece Estefanía Puente diciendo que la iba a apoyar. Y otra sorpresa, no considera haber actuado mal por acción u omisión ni hace autocrítica de ningún tipo, de hecho no dice ni pío acerca de su papel en el grupo municipal acaudillado por Mario Suárez, ni en el consejo ciudadano local ni en la política desarrollada por Podemos/XSP, incluyendo las embestidas, manipulaciones y descalificaciones de ese señor a los sectores críticos con su papel.

En los primeros días de febrero se celebran esas primarias, Mario Suárez despeja las dudas no presentándose como candidato a cabeza de lista electoral, y la votación es entre Yolanda Huergo, sector oficial, y Rosa Espiño, sector crítico. Por estrecho margen de votos vence el sector oficial, lo que provoca sospechas y el enfado del crítico. Éste comienza a hacer reuniones para organizarse mejor, pues en poco tiempo habrá otras primarias para escoger secretario/a general local. Una de esas reuniones está convocada para el 26 de junio del 2019. Pues bien, el día antes Mario Suárez del Fueyo anuncia su dimisión como secretario general de Podemos Xixón. Según los chocantes estatutos internos, ese hecho implica automáticamente la disolución del consejo ciudadano local. El sector crítico, que poseía aproximadamente la mitad de sus componentes, queda con dos palmos de narices, desarbolado. En su lugar está previsto el nombramiento de una gestora por parte de la dirección autonómica del partido, afín al sector oficial. Esa gestora dura hasta el presente, un año y medio. No había precisamente lo que se dice prisa. Estefanía Puente dice que esa situación no perjudicó.

Dentro de escasas fechas vuelve a dirimirse quién va a ostentar la secretaría general de Podemos Xixón, ahora llamada portavocía municipal. Los dos mismos sectores que había hay, el oficial, bajo el que se presenta Laura Tuero, y el crítico, a cuyo frente está Alejandra Tejón. Y cuando así de clara está la situación, aparece Estefanía Puente en la competición. Con el papel que jugó por activa y por pasiva, compartiendo votaciones con Mario Suárez, siendo cómplice por acción o inacción, con silencios que nada aportaron, esta persona seria y retraída, incapaz de expresar sus críticas si las tenía, quiere presentarse ahora como candidata equidistante, conciliadora y mediadora, “porque se lo piden personas del ámbito de Podemos”. ¿Cómo puede creer que su persona es ilusionante y representa “un soplo de aire fresco”? ¿Y si obtiene el cargo hasta cuándo le iba a durar, hasta que haya conflictos, el trabajo la desborde y pinche otra vez? ¿A qué se presenta Estefanía Puente? ¿A restar votos? Si es crítica con el sector oficial ¿no le bastaba con apoyar y colaborar con el sector crítico? Flaco favor le hace así a su organización. ¿O piensa que todas estas cosas no las ve mucha gente de izquierdas desde fuera? ¿Por qué piensa que el actual censo de afiliados se reduce actualmente a 400 personas? Ya lo dice el refrán, nunca segundas partes fueron buenas, pero la ex concejala no lo ve así.

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *